
¡No sé!...
- ¿Qué es lo que no sabes?
- Tantas, tantas, y tantas cosas,
que por no entender,
producen desasosiego.
- ¿Crees que es bueno saberlo todo?.
No, no, no, creo que no.
Todo no puedo saberlo.
- No te he preguntado,
si todo has de saberlo, si, si crees,
que es bueno todo saberlo...
- Aquello que es imprescindible para vivir,
sí, creo que he de conocerlo,
por ello, investigo, averiguo,
y opino, que es lo correcto.
¡Bien nos vamos entendiendo!
- Aquello que no entendemos,
nos hace daño, es mejor dejarlo aparte.
- ¿Por qué siempre te preguntas?.
- Porque me gusta hacerlo.
- Me pregunto, pregunto, a los más versados,
y así poder seguir adelante.
- ¿La ignorancia creo es mala?.
- ¡Escúchame!.
- ¡Sí, correcto!.
- Nada bueno nos reporta.
- ¿Acaso lo ves tan descabellado?.
- Déjame que piense.
- No, no, no, no es descabellado.
- Es bueno saber, y así:
discernir, comprender, y por ende sentirnos bien.
- ¿Una pregunta?.
- ¡Adelante!.
- ¿Puede servirnos ello,
en todos los órdenes de la vida?
- Estoy por asegurarte que sí, sí, claro que sí.
- Si me lo permites un consejo.
- ¡De acuerdo!
- Cuando, algo percibas mal, no tengas miedo, pregunta.
- Nunca pregunto, así soy desde siempre.
- ¿Te da miedo preguntar?.
- No es cuestión de miedo
- ¿Entonces?
- Es, por sobre todo, confianza, y respeto.
- ¡Bien hemos llegado a buen puerto!
- ¿Si?
- Claro que sí.
- Hemos llegado adonde yo quería.
- ¿Qué es ello?.
- Fácil.
- Libertad y Sentimientos.
- ¿Mejor?.
- ¡Perfecto!