
Hambre…
Tengo hambre de paz, calma y sosiego,
quisiese vivir tranquila en mis aposentos,
que toda angustia quedase mustia en un momento,
sin estorbar a mis queridos sueños.
Desasosiego vete a beber de otro cántaro
el mío está muy lleno... estando poblado de fuego,
pudiéndote abrasar poco a poco con mis destellos;
conmigo no se juega que soy dura en cualquier juego.
Voy a volar cual gaviota,
huiré de ti por encima del mar y el viento
no volviéndome hallar en ningún renunciamiento.
Llegué hambrienta, me voy colmada,
venciendo siempre la alegría a cualquier sufrimiento,





















