29 dic. 2008

Alma soñadora...

Alma soñadora...

¡Ay! Alma soñadora

Siempre desde tu despertar

Vas tejiendo tus días

Nunca sabes al despertar

Como ellos serán

Te despiertas...

Y... echas a caminar

Por ese sendero cada día

Apenas sales debido

A que no puedes

Ahora caminar

Sin embargo siempre

Algo te motiva

Te despiertas

Y... a veces mal

Poquito a poquito se disipa

Todo ese malestar

Sin apenas darte cuenta

Ahí estás... haciendo

Elaborando sin apenas

Darte cuenta el día

Va declinando

Y... cuando...

Te quieres dar cuenta

Se te ha ido

Entre las manos

Hasta te has olvidado

De tu crepúsculo

Rojo tan anaranjado

Y... te entra esa congoja

Porque te has olvidado

Sin darte cuenta

Sigues en esas

Tus cavilaciones,

Ideas, imaginas, haces

Llega ya la anochecida

Y sigues... hilando

Topándote con la amanecida

Ella y tu soledad,

Soledad buscada,

Y en muy buena compañía

Que es tu alma

Tan llena y vivida

Es cierto que sueñas

Luchas por esos tus sueños

Incluso a veces crees atisbar

Quién lo sabe?...

Intento respirar y

No quedare sin mi aire

¡Adelante!

No agoto mi paciencia

Sueño con campos

Sueño con mares

Sueño con cielos

Ellos mitigan mis males

Desde hace tiempo

Me he negado

Cantar al desamor

Prefiero tararear al amor...

A la vida

A los pájaros

A las estrellas

A los niños

A nuestros mayores

A todos mis semejantes

Cantar al desamor

Es como queja constante

Ello no conduce a ninguna parte

Más que al desastre

Y... a la pena del alma

Me congratula beber

En la fuente del amor

Logrando así mi calma

...Y por ende la de mis semejantes...





"Esta melodía es muy querida por mí"


Ernesto Cortazar - Enjoy and Relax (HQ Video)
Shania8641

28 dic. 2008

La maestra...

La maestra...

Armonía gritó brincando:

- ¡Niñas! ¡Buenas noticias! No hay clase. ¡Nos vamos de paseo!.

Y dando una vuelta sobre sus talones, dibujó la más graciosa pirueta que viera el universo. El enjambre de infantiles niñas coreó:

- ¡Bien de paseo!
- ¡Bien, bien , bien!

Tijeras, dedales, telas y carretes lucieron, en el aire, sus piruetas acrobáticas.

- Rocío coge tu dedal.
- Alejandrina no te olvides de la goma.
- Andrea no te vayas a dejar el lápiz.
- Armonía, siempre descontentadiza, escuchó, sin alterarse, tales demostraciones de júbilo. Bueno, niñas. No sé para que armáis tal guirigay. El paseo se reducirá a buscar una nueva colección de insectos. Hoy buscaremos, coleópteros, aclaró a las niñas e hierbajos para el herbolario. La algarabía tomaba desmedidas proporciones. Todas querían hablar y ninguna tenía la virtud de escuchar.

Con quién iremos y Guadalupe haciendo mofa... sosteniéndose en un solo pie, comenzó a recorrer las clases, cantando: “A la pata coja lo volvió a ganar...”. Eran muchas las niñas que la seguían en tan incómoda postura, cantando el burlón estribillo. María se indignó, roja su carita de la ira. Vaya, pues no sé el porqué os burláis así. Doña María Cruz es bien buena y bien guapa. Pero es coja contestó: Guadalupe. A lo que repusó María, -además hace unas labores, preciosísimas, que ya quisieras hacer tú-.

- Bueno, no te metas a redentora, dijo Guadalupe.
- Quiero y me da la gana. Contestó, María
- ¡Cursi!
- Gritó iracunda Guadalupe.
- ¡Meticona!
- ¡Holgazana!, respondió María.
- ¿Yo?
- Sí... Tú...
- Pues mira para que rabies.

Y volviéndose a poner en postura de cigüeña pensativa, cantó por segunda vez.

- A la pata coja, perdí mi caudal, a la pata coja, lo volví a ganar...

Aquella diablesa de malvados sentimientos, capitaneaba a muchos diablillos que aplaudían y coreaban sus fechorías.

Iban detrás cantando:

- A la pata coja...

Cuando abriéndose la puerta apareció doña María Cruz, a quien no escapó la burla de la que estaba siendo objeto. La misma burla de tantas y tantas veces.
Seria y altiva, sus ojos pasaron revista a las allí congregadas. Luego los detuvo un momento en Guadalupe. Pero ésta atrevida e insolente, recogió la mirada con gesto de desafío.

Era doña María Cruz, alta y de recia constitución. Su cuerpo, lleno de gracia, pregonaba salud. Sus ojos negros y grandes, soportaban dos arcos de cejas bien pobladas. Morena la tez. El pelo muy negro, liso y brillante, caía sobre su nuca, en gracioso rodete. Bellas y finas sus manos. Dulce y severa. Alegre y melancólica al mismo tiempo. Poseía el don de adaptarse a los papeles de juez y madre para con sus discípulas, a las que amaba tiernamente.


Exclamó:

- ¡De paseo! Y las chicas cruzaron, tumultuosas, la puerta de hierro.

Ante todas y como jefe de la banda marchaba Guadalupe, quien guiñaba sus ojos tan pronto a la izquierda como a la derecha, imitando los andares de la maestra.
Ya iban lejos y en pleno: las siluetas dibujaban en el suelo la grotesca burla.
María no se apartaba de doña María Cruz, arrancando a su paso matorrales y pedruscos que pudiesen entorpecer su paso y lastimarla. Con ellas iban otras niñas buenas, a las que la bondad y sabiduría de la maestra, estaban por ella cautivadas.
No corráis tanto... niñas, pero la voz de la maestra perdíase en el vacío. Las niñas iban de un lado para otro, y en vano doña María Cruz pretendió alcanzar a la alocada muchachería. Sus piernas querían ser ligeras, dibujar saltos, pero cada vez sentíase más pesada, hundiéndose su pobre cintura a cada paso, jadeante el cuerpo a los prestos movimientos.

El sol, siempre enamorado de la infancia, la contemplaba descaradamente. Era un sol fuerte y dorado, que envolvía las figuras adolescentes con esplendores de oro. El cielo de junio se pintaba de azul. Los pájaros cantaban una nueva sonata. Las zarzas, tan floridas estaban, que sus flores ocultaban las muchas espinas. Ladera abajo, los árboles mostraban su fecundidad. Cerezas, manzanas y peras, exibían sus cuerpos verdes, prometedores pronto de espléndida madurez.

El río más abajo aún, venía poco caudaloso, lamiendo huertos y vegas, y todo el paisaje cantaba la sinfonía del verano.

Y de repente doña María Cruz se dio cuenta de que el tren llegaba con paso de atrevida alfombra... sólo veía el tren, y allí junto a la vía, de espaldas al peligro, estaba Guadalupe, muy entretenida, agachado su cuerpo, buscando algo. Las niñas no se percataron, que se acercaba el filo de la muerte. Sólo vieron a doña María Cruz desprendiéndose de ellas y correr, correr, correr... como no pudieron jamás haber creído. Subía la loma sostenida en una pierna, ágil como un cervatillo. Saltó la distancia en breves segundos, respirando dificultosamente, jadeante... Al fin pudo coger el vestido de Guadalupe y arrastrarla consigo. Ambas rodaron ladera abajo. El pitido del tren estremeció la angustia de los corazones. Las niñas seguían aterradas, pues habían visto la muerte cernirse sobre sus cabezas... el peligro pasó.
Hubo unos instantes de silenciosa emoción. Guadalupe sentíase avergonzada.

Rompió el silencio la voz dulce de la maestra: Un momento más y te quedas coja, como yo.
Sentadas en la hierba formaban un corro encantador, agrupándose más y más cerca de aquella mujer que, en esos momentos, se les aparecía como una heroína. Todas las niñas sintieron despertaba su piedad. ¡Pobre doña María Cruz!. Pero la maestra, sonriendo, dijo:

Escuchad... Voy a contaros una historia, que hasta hoy nunca os conté…


Yo era una muchachita de diecisiete años. Decían que era guapa, y creo sinceramente que tenían razón. Fuerte y robusta. Cantarina y bulliciosa. Así era yo.
No conocí a mi padre. Mi madre deliraba por mis hermanos y por mí. Mis hermanos: Jesús y Juan, colmaban todos mis caprichos. Jesús fue pintor. Juan ingeniero. Yo había terminado mi bachillerato brillantemente, pues he de deciros que me encantaba el estudio.

Aquel día se celebró, en mi casa, con grandeza...

Por la tarde me llamó mi madre a su gabinete. Un estudio sencillo, mi madre odiaba el lujo y la ostentación, en cambio, cómo adoraba las flores, había buena cantidad de margaritas, amapolas, violetas, un árbol cuajado de camelias, rosas y clavelinas criados en nuestro huerto.

Doña María Cruz, siguió diciendo. Me senté en una butaquita a sus pies, y noté algo extraño en su voz... cual si estuviese velada por la inquietud y emoción, cosa rara en ella, siempre tan serena y tranquila, grave, pero jamás agria. Hija mía dijo has terminado, tu bachillerato y C.O.U con brillantez. Eres la primera en la academia. Estoy muy orgullosa de ti. Se detuvo... Y yo me preguntaba qué irá a decirme. Y... siguió diciendo: eso no es más que el primer peldaño de una escalera a subir. Tus hermanos han acabado sus carreras, y deseo que tú también curses la que desees. Eres rica, más de lo que supones, pues la herencia de vuestro padre, gracias a mis desvelos y economías la he duplicado. ¡Eres rica!. ¿Y qué?. La vida nos ha enseñado, con sus luchas y guerras, que la fortuna es como un tobogán y tan pronto lo vemos subir como bajar. El dinero se escurre de nuestras manos. Lo único seguro es "el saber" que llevamos con nosotros. Por lon tanto, quiero verte en condiciones, de ser autónoma y libre ante la vida. Y he pensado en tres carreras, muy apropiadas para ti... me dio tres carreras a elegir. Piénsalo bien y dime tu decisión.

Por la noche no podía dormirme, no me gustaban esas carreras, puesto que desde siempre quise ser maestra. A la mañana siguiente así se lo hice saber a mi madre. Entonces puso el grito en el cielo... diciendo cosas cómo... estás loca, ¿tú sabes lo que es el sacrificio del magisterio?. Lucha, renunciamientos. Y... sin pensarlo dos veces le respondí: ¡Es tan hermosa la infancia!. Mi madre continuó diciendo: La fruta de la ingratitud es una fruta muy frecuente en el árbol humano. Pero no hay nada más ingrato que la enseñanza. Tu trabajo estará lleno de espinas. En ese momento la interrumpí, y le dije razonando con vehemencia, ¿no vale nada, no vale nada alumbrar el alma, la inteligencia, moldear los corazones y formar personitas, que en un futuro sean personas que son para la humanidad y por la humanidad?. Seré maestra. ¡Amo a los niños!. Mi madre accedió a mis deseos. Fui maestra. A los veintidós años me seguía un grupo de pequeñajas. ¡Qué feliz era!. Nada me faltaba: Salud, bienes económicos y sobre todo, había realizado mi ideal. Me debía a la infancia. Me llegué a creer madre de aquellas niñas, cuando un día...
Precisamente fue en un junio como éste. Salimos de paseo. Mis piernas jóvenes y mi jóven corazón me volvían alegre en extremo. Corrimos, cogimos ramos de margaritas, amapolas y violetas, formamos diademas de florecillas silvestres.

También el río lamía la vega, los huertos, y la loma salpicada de fresca hierba se adornaba con soñadoras margaritas.

De pronto, un silbido retembló en mis oídos. Alcé la cabeza y le vi venir... Con su boca llena de humo y sus ruedas roncas de tanto caminar.

- ¡El tren venía el tren!

Y... allí pegadita a la vía, jugando con las piedras, estaba Xana. Doliéndome el corazón de tanta fuerza como repicaba, corrí, corrí, corrí, trémula, ciega de dolor, loca de emoción.

-Xana- llame en son de aviso. Trepé, me harañé por la loma como una cabrita. Pisoteé furiosa la hierba, me mordía los labios, sentí fuego en mi sangre. Ya llegaba... en un esfuerzo sublime, cogí a la niña con mis manos tirando de ella con todas mis fuerzas. Rodamos por la tierra... El tren ya estaba lejos. La niña fue salvada, pero mi pierna derecha quedó rota. Ya no quiero seguir contando... no quiero seguir recordando aquellos momentos. Así que ya sabéis porque soy coja.

Las últimas palabras de doña María Cruz fueron dichas en voz muy baja, con serenidad, sin titubeos, sin percibir en ellas la emoción. Se diría que su historia, era una historia no perteneciente a ella. Sus negros ojos miraban en silencio emotivo a lo lejos, como cautivados, por la belleza del paisaje. Las niñas escucharon el relato sin parpadear con un silencio cautivo. Al final un susurro impreciso, como un rebullir de percalillos, el azotar la brisa los grandes lazos blancos que se cernían, en las cabezas de cada una de las niñas.

Poco a poco fueron apiñándose tanto, que la maestra semejaba la pulpa de aquel delicioso fruto humano. De pronto, estalló un sollozo... Era Guadalupe, la que abriéndose paso entre todas, cayó a los pies de doña María Cruz y cubriendo de besos sus manos, repetía:

- ¡Qué buena es usted, doña María Cruz! ¡Qué buena! Perdóneme usted.

Entonces, sí... Entonces asomó una lágrima a los ojos de la maestra.

NewShiningStar

26 dic. 2008

Lloro...

Hoy lloro...
Pero no pienso volver a llorar...
A veces lloro,
Porque a pesar de creer en ti
Tus ojos que para mí son mi todo
Porque en ellos confío
No puedo verlos ni escucharlos
Y eso duele en lo más hondo.
El Amor es dar
Sin esperar nada
Pero cuando se Ama
Duele quizás el no saber ver
Siempre descifrando gestos
A veces creo ver con toda nitidez.
Ay! Otras que no veo nada...
Me siento, hoy dolida, confundida
En mis sueños sí...
Pero ya no quiero vivir más de sueños
En ellos...
Camino en tu sendero
Bebo la mar de tus labios
En ellos eres mi cielo.
No quiero que un maleficio
Destruya mi firmamento
Que es tan mío
Porque a veces me veo contigo
Otras como si me apartarás
Quiero estar y no puedo...
Están todos... pero y yo?...
Y aunque quizás lo comprenda
Me hiere y lancera en ese mi interior
No quiero viajar sin rumbo
Con mi dolor, con mi infierno.
Me siento apartada como fruta podrida
Lágrimas he derramado hoy
Lágrimas de amor y ausencia
Me siento apartada sí...
Palpitan mis sentimientos
Por dos veces fui negada
Una tercera no lo voy a consentir.
Siempre he llevado el timón de mi barco
Porque quiero ser llama,
Llama viva no ceniza extinguida.
Así me siento hoy
De nuevo burlada... sin comprender nada
No puedo ver nada más que la nada...
En estos momentos tristes...
Porque siempre he sido fiel
Estando ahí...
Ahora he sido apartada
Haces brotar mis lágrimas como brasa
Que aviva con dolor... mi alma.

...Porque entre mudos anda ese Amor...



Liel & Scorpions - Send me an Angel
laguna871

25 dic. 2008

Mi Alegría...

Mi Alegría...

La Alegría se aposenta

De nuevo en mi alma

Venciendo de nuevo y

Escapando a los relámpagos

A los truenos... queriendo anidar en mí

Sin yo quererlo... ni por un momento

No quiero ser heredera de ese su reino

Sí, huí... rauda veloz

Ojalá por largo tiempo

Lucharé por ser espiga

Convirtiendo aquella tierra árida

En tierra fértil para gloria mía

Y los nuestros

Cantaré amaneceres en el campo

Tendré enjambres de miel

Con aroma de albahaca

Adornando mi pecho

Con ramilletes de flores silvestres

Como si fuesen soles

En mi éxodo febril hacia la noche

Huyendo, huyendo, huyendo

Me izaré sobre efímeras nubes

Encontrando allí mi consuelo

Mi calma, paz y sosiego

Siendo la Alegría

La que impere en este mi humilde reino

Porque hoy brilla para mí

O así me parecía a mí

...Aquella Estrella que creía lejos...

...Te has equivocado, no, no, no, no brilla...

...Está muy lejos...

...No desesperes ni sufras...

...En el firmamento no hay una estrella...

...Hay cientos...



Easy Listening Part 2: PERCY SLEDGE - Just listen (3 songs)
CyberNetherlands

22 dic. 2008

Mi Pasado... HOMENAJE A MIS PADRES...


Mi Pasado...


MI PASADO

En esta noche de insomnio

Mi pasado ha venido volando

Ese pasado lleno de vida

Desde bien niña observando

Todo a mi paso yendo al compás

De todos aquellos que me han rodeado

Son esos años dorados

Que nunca podré olvidar

¡Qué tiempo tan querido!

¡Qué tiempo tan añorado!

Pero la vida es así...

Un transcurrir día a día

Una lucha continua

Hasta llegar al final...

¡Años de mi niñez!

¡Raíces qué se incrustaron!

Son mis recuerdos

Y nadie podrá borrarlos

Emociones, sentimientos, sueños

Que poco a poco

Me han ido marcando

Cuando recuerdo el pasado

Pasado de mi niñez

Mis pensamientos sembrados

De ese amor que recibí

De personas tan amadas

Que un día me dieron la vida

Brota entonces de nuevo en mí

El recuerdo tan bello vivido

Y se apodera de mí

Una nostalgia tangible

Que casi puedo palpar

Y percibir dentro de mí

Para nuevamente vivir



¡Aquí nací y fui inmensamente Feliz!



BIOKO-MALABO(GUINEA ECUATORIAL)
Gertrudis48

19 dic. 2008

La Alegría... de Vivir...

La Alegría...

Hola a todos!!...

Como ya estamos en unas fechas tan entrañables, reunión con nuestros seres queridos y todo lo que conllevan estos días, comidas, cenas de empresa, con amigos, y sobre todo con nuestros seres queridos, os voy a dejar unas frases sobre la alegría y así mismo voy a buscar y poneros algún que otro vídeo simpático.

He empezado por poner una fotografía que en su día les hice a mis dos peluches por excelencia Epi y Blas, que buenos momentos tanto mis hijos y yo nos hemos pasado, y conservo vídeos de los mismos, así pues cuando estoy algo morriñosa me los pongo y en seguida se me van las penas como digo yo volando... y sin más dilación os dejo con esas frases encontradas.

LA ALEGRÍA DE VIVIR EN CADA UNO DE NUESTROS DÍAS QUE YA SÉ QUE UNAS VECES SERAN MEJORES Y OTROS NO TAN DESEADOS, PERO ASÍ ES LA VIDA UN CONJUNTO DE TODOS ELLOS.


1. A fin de cuentas, todo es un chiste.

Charles Chaplin


2. A ninguna mente bien organizada le falta sentido del humor.

Samuel Taylor Coleridge


3. Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos.

Charles Kengsley


4. Cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo. No ocurre lo mismo con quien siempre es capaz de reírse de sí mismo.

Václav Havel


5. Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.

Proverbio chino


6. De los tiempos el que más corre es el alegre.

Virgilio


7. El césped siempre crece más verde al otro lado de la valla.

Anónimo


8. El egoísta encuentra un placer malsano en turbar la alegría de los demás.

Dangenne


9. El hombre se complace en enumerar sus pesares, pero no enumera sus alegrías.

Fiodor Dostoievski


10. El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.

Proverbio japonés


11. El único fracaso es no saber cómo ser feliz.

Celine Dion


12. Es verdad que optamos por la risa en casi todas las situaciones, con excepción de una que otra visita al dentista.

Joseph Heller


13. Hay dos maneras de conseguir la felicidad, una hacerse el idiota; otra serlo.

Enrique Jardiel Poncela


14. La alegría de vivir está hecha de victorias grises y aparentemente ordinarias que nos dan pequeñas satisfacciones.

Billy Joel


15. La alegría es la pena que se disimula, sobre la tierra no hay más que dolores.

Selma Lagerlof


16. La alegría está en la lucha, en el esfuerzo, en el sufrimiento que supone la lucha y no en la victoria misma.

Indira Gandhi


17. La capacidad de entusiasmo es signo de salud espiritual.

Gregorio Marañón


18. La felicidad no se produce por grandes golpes de fortuna, que ocurre raras veces, sino por pequeñas ventajas que ocurren todos los días.

Benjamin Franklin


19. La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre.

Ernest Hemingway


20. La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son.

Winston Churchill


21. La prueba más clara de la sabiduría es una alegría continua.

Michel de Montaigne


22. La raíz de todas las pasiones es el amor. De él nace la tristeza, el gozo, la alegría y la desesperación.

Félix Lope de Vega


23. La risa es la distancia más corta entre dos personas.

Victor Hugo


24. La risa sirve para poner distancia entre nosotros y algún suceso, lidiar con él y dar vuelta a la hoja.

Bob Newhart


25. La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.

Proverbio escocés


26. La única manera de sembrar la felicidad es compartirla con alguien.

Ana Luisa Moreira Días


27. Lo horrible de este mundo es que buscamos con el mismo ardor el hacernos felices y el impedir que los demás lo sean.

Conde de Rivarol


28. Lo único bueno de equivocarse es la alegría que produce a los demás.

The Lion


29. Los buenos ratos hay que fabricarlos, porque los malos, llegan solos.

Joaquín Vargas Gómez


30. Los sueños pueden ser realidades. Son lo que nos guía por la vida hacia una gran felicidad.

Deborah Norville


31. Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías esperando la gran felicidad.

Pearl S. Buck


32. No hay grito de dolor que en lo futuro no tenga al fin por eco una alegría.

Ramón de Campoamor


33. No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa.

Alejandro Casona


34. No podemos estar enojados mucho tiempo con alguien que nos hace reír.

Jay Leno


35. Que la alegría te acompañe. Extiende las manos y tómala cuando pase.

Carl Sandburg


36. Quienes no saben llorar con todo el corazón, tampoco saben reír.

Golda Meir


37. Se es viejo cuando se tiene más alegría por el pasado que por el futuro.

John Knittel


38. Si deseas felicidad de los demás, sé compasivo. Si deseas tu propia felicidad, sé compasivo.

Dalai Lama


39. Solamente tenemos la felicidad que hemos dado.

Anónimo


40. Sólo un idiota puede ser totalmente feliz.

Mario Vargas Llosa



Mi Tarjeta de Navidad para todos vosotros Amigos...
BPanther








Adán y Eva muy singulares...
kondenado




Tip Y Coll
pacohumor




Gila - Guerra

16 dic. 2008

El gatito miau...

El gatito miau...

Cantaban las niñas del colegio.

"Estaba el señor don gato
sentadito en silla de oro.
Gurrumiaumiau, sentadito en silla de oro."

El señor don gatito, que así se llamaba el gato de nuestra historia, no estaba sentado en silla de oro, sino enroscado en una butaquita de mimbre muy cuca y muy linda.
Las colegialas le daban sus mimos, golosinas, pedazos de jamón, trocitos de sus bocadillos y hasta pastelitos.
"gatito miau" correspondía a tanto mimo con mucho arqueo de lomo, un gracioso -run run- sacando su lenguecita rosada entre un abrir y cerrar de ojos llenos de mimo.
Las colegialas se disputan en el recreo quién habría de tener al gatito en su regazo, y le llamaban gatito, porque era muy cariñoso.Pero nuestro gatito era todo un señor gato, enorme y precioso con un pelaje de color entre blanco y beige. De tantas golosinas que las niñas le daban... la cara de gatito parecía una confitería, su hocico un mil hojas y los bigotes untados de nata. Luego se lavaba... encogía la patita muy escondidas las uñas, y pasaba, la lengua por su patita peluda muchas veces, y la patita frotaba su cara mejor que una mamá haciendo la colada.

"gatito miau" debiera considerarse feliz, ¿verdad?

Pues... no señor, todavía no estaba contento con su suerte y esto es lo peor que puede ocurrirles a los gatos y a las personas.
Y por qué nuestro gatito no era totalmente feliz. Pues porque nunca había probado a un ratón... gatito sabía por otros gatos que comían ratones y claro no quería ser menos.

Entonces se fue del colegio para encontrarse con un grupo de gatos y preguntarles dónde podría hallar ratones, porque en el colegio no había ni uno ya que las monjitas lo tenían todo muy limpio.
Dio con un grupo de cuatro gatos y éstos le dijeron, que en una casa de color rojo, que se divisaba desde donde ellos estaban había muchos ratones... los más exquisitos del mundo...
Le dijeron:

- Prueba fortuna.
- Y gatito respondió.
- Miau-miau-miau... - Y... gracias compadres gatos, seguiré vuestro consejo. Esta tarde me escaparé.

Sus pisadas se perdían en la hierba. Iba tronchando amapolas, porque la primavera vestía flores a las praderas. Guiñaba los ojos a los pájaros y dio un brinco ante una bonita mariposa.
Rastreando, rozando su barriguita por el húmedo suelo llegó... ante la casita de color rojo... sintió gatito que le palpitaba terriblemente el corazón. Por un agujero labrado en la misma puerta, se escurrió como si se tratase de un anguila.
Silencio y quietud. Sólo el run-run de un vecino regato... gatito andaba quedo, recorriendo todas las dependencias de la casa, cuyos muebles chirriaban carcomidos por la polilla. Fuera se oía, una leve brisa rizada, las hojas de los árboles y algunas ramas chocaban con los cristales de las ventanas. Chillaban los buhos, graznaban los cuervos, gatito comenzó a sentir algo parecido al miedo, arrepentido de su escapatoria. De pronto se detuvo ante una puertecilla estrecha pensando, sabiamente, que junto al queso y el tocino que estaba divisando desde un rinconcito detrás de la puerta, estarían los ratones. Se oyó un ruido y gatito sobresaltado se puso en guardia cuando ante él y como por arte de magia se presentó un ratón gigante, quien alzado en sus patas traseras dijo:

- Buenas noches Gatazo. ¿Qué te ocurre? ¿Cómo así... rondas por estas tierras?.
- Pues... pues.
- Contestó gatito, con un miedo archigatuno.
- Quería pescarle, mejor dicho cazarle.
- Ja, ja, ja
- Rió el ratón.
- Atiende y ojo.
- Tararu... tararu... tarari... tarari...

A este reclamo, se presentaron, cuarenta ratones, cien ratones, doscientos ratones. Todos traían instrumentos. Cítaras, violines, saxofón, arpas, flautas, y hasta un ratón también gigante, llevaba encima de su hombro un pequeño piano.

- "La marcha fúnebre de los gatos".
- Ordenó el director. Aquello fue inenarrable. Era una orquesta infernal. Una loca algarabía.
El pobre gatito cayó desmayado panza arriba y los ratones bailaban sobre él.
- Chincha... chincha... chincha... Rabiña... rabiña...
- ¡Basta!. Ordenó el director y haciendo una profunda reverencia a gatito dijo:
- Conque cazar. ¡Eh!.
- Has de saber que soy el ratón por excelencia. He vivido muchísimos años y pienso seguir viviendo un montón más, para comer todas las sardinas, y jamones del mundo de los que tengo repleta mi despensa, y que no pongo a tu disposición, porque la caridad bien entendida empieza por uno mismo, y tengo que alimentar a mis músicos. Así que gatazo infelizote, vuélvete a tu colegio, y deja en paz a los ratones.

Desaparecieron. Y gatito con un pánico terrible escapó. Pisaba la hierba, las amapolas con rocío de la madrugada. Corría... corría... Salvó la tapia, cruzó el jardín y en seguida se quedó enroscado en su sillita de mimbre, quizás nadie hubiese notado su escapatoria. Se durmió creyendo que todo había sido una pesadilla.
Unas voces alegres le despertaron.

- ¡Ay mi Gatito! ¡Si estás tiritando!.
- Si tienes húmedo el pelo. ¡Estará enfermo!. Decían las niñas que le querían.
- Miau... miau... contestó dulce y débilmente.
Lo arroparon cariñosamente dándole a comer sopitas de leche azucarada. Y un trocito de jamón y un poquito de nata.
- Miau... miau... dijo gatito, henchido de gratitud. ¡Qué bien, pero qué bien se estaba allí!. En el colegio todo era paz y con aquellas niñas tan buenas.
Entonces, como nunca, comprendió que no hay mayor felicidad que contentarnos con nuestra suerte, que alguien sabio le dá a cada uno el puesto que le corresponde y...

"Estaba el señor don gato
sentadito en silla de oro
Guarriamiaumiau.
Sentadito en silla de oro..."

12 dic. 2008

¿Dónde?...

¿Dónde?...


Dónde encontraré las llaves,

Que cierren mis sentimientos

Las encontraré dentro muy dentro

De ese mi sentimiento

De ese mi mundo

De ese universo

Creado para mí... en mí...

Y regalado a otros muchos

...Otros pero muy elegidos...

Para que no me hagan daño

No me arañen en ese mi mundo

Creado para mí en mí y para ti

Sé que estás ahí

...Sí... pero silente y...

Sigue ahí que yo me voy

Quédate con tu silencio

Que otros hados habrá para mí

Susúrrandome al oído

Aquello que de ti no escuche para mí

Lucero mío ya te advertí

Ahora ya no llores

Que yo he llorado y de ti

...Silencio, silencio y silencio...

...Siempre es lo que tenido...



Elvis Presley - Love Me Tender
mienvision

11 dic. 2008

Sin Palabras...

Sin Palabras...




MUJERÓN...
dimetuspensamientos

3 dic. 2008

Reflexión...

Reflexión...

No soy una persona creyente, pero sí, estoy bautizada, en la religión católica, nadie, espero a que me hiciese, adulta, y poder así, tomar mi decisión, y si mis padres se hubiesen esperado, a buen seguro, no estaría bautizada. Simplemente porque no creo, y vaya por delante, mis respetos a las personas creyentes, que incluso por aferrarse, a un algo, creo pueden sobrellevar la Vida, mejor quizás que los no creyentes, pero es una aseveración mía, mi punto de vista, percepción, de lo que he observado, en mis años de vida, y no hablo como persona, versada en la materia, si no, como mera observadora.

Me encanta... poder observar, pensar, reflexionar e interiorizar, es un ejercicio, que no me cuesta, lo he venido haciendo, creo desde la edad de seis años, por algo que aconteció, en mi vida, y desde entonces, no he dejado de practicar, desarrollar. Y os aseguro que es una buena escuela y encima, nos sale gratis. No sabría vivir de otra forma, mi mente siempre está en acción, después de la observación y los siguiente pasos, que ya he enumerado.

La verdad... es que esta manera de actuación ante la Vida, siempre me ha dado sus frutos, unas veces, ha tardado, más que otras, pero por lo general, he conseguido aquello que me he propuesto.

Toda esta perorata viene a colación, porque hace un poquito he dado con un vídeo, que en realidad es una presentación o archivo, luego se pasa a vídeo, como hago yo con los míos.

Éste tiene, unas imágenes bonitas, pero eso es lo de menos, lo importante es el mensaje que nos intenta transmitir.

Lo estaba visionando y me quede absorta, porque llegué a la conclusión que siempre ha imperado, en mi vida, que no es otra que la siguiente; “Según pensamos así somos...”

Tengo una visión de la vida muy sui géneris, puesto que cada uno, somos únicos e irrepetibles, y me conduzco, ante la vida, honestamente, con unos principios, que se me fueron inculcando, y que luego, a mi manera les di forma, y puedo decir que soy fiel, totalmente a ello, aquello que predico o digo intento seguirlo, de lo contrario, estaría mintiendo y faltando a esa honestidad.

Una, última cosita, no queramos ser, lo que no podemos, de lo contrario estaríamos siempre en la cuerda floja sin ser acróbatas.

NOTA: Para todos aquellos que den con mi blog, decírles que no tengo habilitados los comentarios a mis entradas, tiene una explicación que por ser íntima prefiero obviar, no obstante, les dejo a todos aquellos que quieren comunicarse conmigo mi dirección de correo.

Quiero apuntar que hay cuatro cosas en mi vida que no soporto y son las siguientes: La injusticia, la mentira, el engreimiento y falta de respeto. Cuando se da el hecho aparto a esas personas sin contemplación y más dilación. Por lo demás no tengo problema alguno en comunicarme con cualquiera de mis semejantes... no importándome condición social, religión, sexo y edad, todos nos podemos enriquecer de las relaciones interpersonales. Me gustan las personas y sobre todo "La Gente Sencilla..."

maicaama@hotmail.com

Mª Teresa Caamaño Cubeiro




JAMES LAST - Biscaya
newoceanflower1


La canción de Ana Belén define bastante mi persona... tanto sea para bien como para mal, lo expreso porque de otra manera estaría mintiendo...



Ana Belén - 'A pesar de usted' (directo)
cinefilo56 - David