26 dic. 2012

Año Viejo y Año Nuevo...


Érase que se era una niña llamada Blanca Flor. Tenía el pelo ensortijado, la boca menuda y graciosa, sus ojos color ámbar. Blanca Flor era una niña corriente pero con tal hechizo y simpatía, que le hacía parecer una criatura de indefinible belleza.
Blanca Flor vivía con su tía Lucinda y su hija Gervasia, ambas le hacían la vida imposible y a la edad de ocho años ejercía todas las labores de la casa. El día 31 de Diciembre estaba ensimismada leyendo un libro y por ello su tía la echo de la casa. No se puso triste, sino contenta así iría a casa de la Señorita Primavera, sabía que le gustaban las flores y que la quería mucho, pero no se atrevió porque no encontraba flores.

Nevaba mucho, tenía frío, ni un abrigo llevaba, pero tenía el calorcito de su cuerpecito.

Se encontró un señor muy mayor cargado con un haz de leña todo encorvado y Blanca Flor enseguida le dijo si le permitía su ayuda, el hombre viejecito se alegro ya no podía con su carga.

En su caminar llegaron a una choza, pero el anciano al tocarla se convirtió en un palacio, éste estaba cubierto de esmeraldas, torres de marfil, columnas de oro. De repente apareció un muchacho resplandeciente de hermosura y juventud, todo él irradiaba ventura.

El viejo dijo dios te salve Año Nuevo y a ti te bendiga dios Año Viejo.
El Año Nuevo le pregunto al Año Viejo quién era la niña tan linda y se lo explicó todo, porque en el camino fueron charlando, al Año Nuevo le dio pena y alegría a la vez, y le ofrecio a Blanca Flor todas las flores que quisiese.

Así se puso en camino a casa de la Señorita Primavera y en su regazo llevaba rosas muy bellas. Cuando llegó la Señorita Primavera se puso loca de contenta, porque la quería mucho y desde ese instante la adoptó como su hija, ambas lloraban de júbilo y sonreían a la vez, nunca más estarían solas... Serían madre e hija...

Colorín colorado este cuento se ha acabado.




¡¡Feliz 2013!!

24 dic. 2012

La Alegría de vivir...


La Alegría...

Hola a todos!!...

Como ya estamos en unas fechas tan entrañables, reunión con nuestros seres queridos y todo lo que conllevan estos días, comidas, cenas de empresa, con amigos, y sobre todo con nuestros seres queridos, os voy a dejar unas frases sobre la alegría.

He empezado por poner una fotografía que en su día les hice a mis dos peluches por excelencia Epi y Blas, que buenos momentos tanto mis hijos y yo nos hemos pasado, y conservo vídeos de los mismos, así pues cuando estoy algo morriñosa me los pongo y en seguida se me van las penas como digo yo volando... y sin más dilación os dejo con esas frases encontradas.

LA ALEGRÍA DE VIVIR EN CADA UNO DE NUESTROS DÍAS QUE YA SÉ QUE UNAS VECES SERAN MEJORES Y OTROS NO TAN DESEADOS, PERO ASÍ ES LA VIDA UN CONJUNTO DE TODOS ELLOS.


1. A fin de cuentas, todo es un chiste.

Charles Chaplin


2. A ninguna mente bien organizada le falta sentido del humor.

Samuel Taylor Coleridge


3. Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos.

Charles Kengsley


4. Cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo. No ocurre lo mismo con quien siempre es capaz de reírse de sí mismo.

Václav Havel


5. Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.

Proverbio chino


6. De los tiempos el que más corre es el alegre.

Virgilio


7. El césped siempre crece más verde al otro lado de la valla.

Anónimo


8. El egoísta encuentra un placer malsano en turbar la alegría de los demás.

Dangenne


9. El hombre se complace en enumerar sus pesares, pero no enumera sus alegrías.

Fiodor Dostoievski


10. El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.

Proverbio japonés


11. El único fracaso es no saber cómo ser feliz.

Celine Dion


12. Es verdad que optamos por la risa en casi todas las situaciones, con excepción de una que otra visita al dentista.

Joseph Heller


13. Hay dos maneras de conseguir la felicidad, una hacerse el idiota; otra serlo.

Enrique Jardiel Poncela


14. La alegría de vivir está hecha de victorias grises y aparentemente ordinarias que nos dan pequeñas satisfacciones.

Billy Joel


15. La alegría es la pena que se disimula, sobre la tierra no hay más que dolores.

Selma Lagerlof


16. La alegría está en la lucha, en el esfuerzo, en el sufrimiento que supone la lucha y no en la victoria misma.

Indira Gandhi


17. La capacidad de entusiasmo es signo de salud espiritual.

Gregorio Marañón


18. La felicidad no se produce por grandes golpes de fortuna, que ocurre raras veces, sino por pequeñas ventajas que ocurren todos los días.

Benjamin Franklin


19. La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre.

Ernest Hemingway


20. La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son.

Winston Churchill


21. La prueba más clara de la sabiduría es una alegría continua.

Michel de Montaigne


22. La raíz de todas las pasiones es el amor. De él nace la tristeza, el gozo, la alegría y la desesperación.

Félix Lope de Vega


23. La risa es la distancia más corta entre dos personas.

Victor Hugo


24. La risa sirve para poner distancia entre nosotros y algún suceso, lidiar con él y dar vuelta a la hoja.

Bob Newhart


25. La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.

Proverbio escocés


26. La única manera de sembrar la felicidad es compartirla con alguien.

Ana Luisa Moreira Días


27. Lo horrible de este mundo es que buscamos con el mismo ardor el hacernos felices y el impedir que los demás lo sean.

Conde de Rivarol


28. Lo único bueno de equivocarse es la alegría que produce a los demás.

The Lion


29. Los buenos ratos hay que fabricarlos, porque los malos, llegan solos.

Joaquín Vargas Gómez


30. Los sueños pueden ser realidades. Son lo que nos guía por la vida hacia una gran felicidad.

Deborah Norville


31. Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías esperando la gran felicidad.

Pearl S. Buck


32. No hay grito de dolor que en lo futuro no tenga al fin por eco una alegría.

Ramón de Campoamor


33. No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa.

Alejandro Casona


34. No podemos estar enojados mucho tiempo con alguien que nos hace reír.

Jay Leno


35. Que la alegría te acompañe. Extiende las manos y tómala cuando pase.

Carl Sandburg


36. Quienes no saben llorar con todo el corazón, tampoco saben reír.

Golda Meir


37. Se es viejo cuando se tiene más alegría por el pasado que por el futuro.

John Knittel


38. Si deseas felicidad de los demás, sé compasivo. Si deseas tu propia felicidad, sé compasivo.

Dalai Lama


39. Solamente tenemos la felicidad que hemos dado.

Anónimo


40. Sólo un idiota puede ser totalmente feliz.

Mario Vargas Llosa



21 dic. 2012

¿Qué es estar vivo?...


¿Qué es estar vivo?

Vivir viviendo cada día,
ello es vida.

No esperemos nunca.
¡Vivamos!.

Cierto, esperar no es vida,
es condena y agonía.

La vida es sentirnos vivos,
en constante armonía.

Todo va ir bien,
si somos vivientes en vida.

No hay tiempos,
sí, vida.

Cada despertar es vida,
saciando la hambruna.

Apagando mi sed,
en vida.

No sé cómo será cada momento,
no me quejo: disfruto, pienso, imagino, hilo,
haciendo realidad mi vida.

Fuera: años, meses, días,
horas, minutos, segundos.
Sólo vida.

Hay que aprender;
a vivir viviendo,
a lo largo de todos los momentos del día.

Tengo que amar a la vida,
como ella me ama.

La vida camina a mi lado,
me guía en mi travesía.

Ella me acompaña en cada instante,
haciéndose mágica como un amante.

Sí, la vida, es mi amado, más excitante.
Me da la mano, y ambos gozamos,
en cada brizna, en cada recodo, del tránsito.

Ven, amado, mío,
ven al instante, gocémonos, en vida,
y hacer vida viviéndonos en cada instante.

Es simple; vivir, vivir, y nuevamente,
vivir, y vivir al unísono.

La vida es: Amor, alegría, paz y esperanza,
por encima de sobre todo y sobre la vida.


13 dic. 2012

Mi pasado... Homenaje a mis padres...


Mi Pasado...


MI PASADO

En esta noche de insomnio

Mi pasado ha venido volando

Ese pasado lleno de vida

Desde bien niña observando

Todo a mi paso yendo al compás

De todos aquellos que me han rodeado

Son esos años dorados

Que nunca podré olvidar

¡Qué tiempo tan querido!

¡Qué tiempo tan añorado!

Pero la vida es así...

Un transcurrir día a día

Una lucha continua

Hasta llegar al final...

¡Años de mi niñez!

¡Raíces qué se incrustaron!

Son mis recuerdos

Y nadie podrá borrarlos

Emociones, sentimientos, sueños

Que poco a poco

Me han ido marcando

Cuando recuerdo el pasado

Pasado de mi niñez

Mis pensamientos sembrados

De ese amor que recibí

De personas tan amadas

Que un día me dieron la vida

Brota entonces de nuevo en mí

El recuerdo tan bello vivido

Y se apodera de mí

Una nostalgia tangible

Que casi puedo palpar

Y percibir dentro de mí

Para nuevamente vivir.



¡Aquí nací y fui inmensamente Feliz!



BIOKO-MALABO(GUINEA ECUATORIAL)
Gertrudis48

9 dic. 2012

Secretos...





Tengo secretos en mi alma y nunca es tarde
este secreto que me consume
alegre estoy porque cierra la ausencia que me asume;
este amor que arde.

Pido que nada me acobarde
el amor mío es delirio; quiero que se apure,
y que perdure;
pidiendo que se guarde.

Aunque sólo sea ilusión entre las nubes
los cielos vendrán a socorrerme,
y el amor será libre.

Correré como una liebre
en esos campos como tules,
y el amor volverá en pos de mí a protegerme.

6 dic. 2012

Dejar libre a los sueños...



Dejar libre a los sueños...

Dejar libre a los sueños y engañarme,
dulce amor soñé que soñaba,
y así me engañaba;
no quiero acongojarme.

Siento sólo figurarme
haciéndome daño, aunque yo deseaba
dulce néctar, y me importunaba
quiero por ello despertarme.

Dulce sueño eres reposo
pero te siento tan pesado
no siendo para mí más que leproso.

En sueños fui bienaventurada,
y me sentí dichosa
siendo sin querer desdichada.


3 dic. 2012

Una mirada...




La mirada...

Una mirada en silencio lo dice todo,
esa mirada que cautiva,
y hace entendernos, sin emitir palabra alguna, no hace falta,
cuando el amor se siente a flor de piel,
el silencio manda...
las manos enlazadas diciéndolo todo,
el contacto que todo lo puede,
y nos eleva en esos momentos tiernos...
produciédose la magía,
y eres mi todo y más.
La pasión brota de la ternura...
Siendo libres en la manera de amar,
no hay otra,
y volaremos entre nubes...
uno al compás de otro.

30 nov. 2012

Plantar...



Plantar...

Cuando sembramos amor poniendo nuestra semilla
en el devenir de la vida, ésta va creciendo, bajo nuestra mirada
es como plantar un árbol en la campiña dorada
creciendo y dando sus frutos para nuestra maravilla.

A veces acontecen vendavales rozando nuestra mejilla,
y aunque nos den fuerte en la faz sigamos siendo dulce miel elaborada
esperando que la semilla crezca en la algarabía de la madrugada,
para deleite nuestro y de los otros en paz almidonada.

Campos verdes en primavera
alimentados con lluvias del otoño,
así será ese amor en el trigal de la era.

Esperemos, su crecida, calmos en la vera
del camino, en profundo, y azul dueño
que ha de llegar algún día como encendida cera.

26 nov. 2012

A mi lado...

A mi lado tan cerca y lejos
resulta doloroso no tocarte
e imposible no extrañarte
como si fueses tú mismo y tu espejo.

Mi aliento se acerca en los reflejos
te goza mi ensueño en cada parte
pero no es igual amarte que no amarte.

Quién me ama y quién se escapa
en esa vida que admiro y temo
en esa locura que ata.

A quién me entrego;
a aquel que me mata
díme eres tú, en este juego?

25 nov. 2012

La Hiedra...




La hiedra…





Pegadita a ti como la hiedra


en baile de palabras que embelesan


siempre en deleite juegan y besan


nunca como la ruda piedra.





En amores tuve algunos que besaban,


pero hacían daño y no cautivaban.


Un día los dejé sin rencor no siendo hiedra


despegándome de ellos sobre la tierra.





Renazco fundida en dulce escarcha


naciendo a un amor que espera


mientras mi razón y sin razón apunta a ella.





Desconozco que acontecerá en esta brega


en dulce espera que no espera


al ladito de la hiedra.







imanastur

23 nov. 2012

Alegría...



Alegría en mi corazón
Porque has sabido llegar
De una manera especial.

Con cánticos de alegría,
Que me hacen suspirar.
Quédate a mi lado.

No te vayas nunca,
Porque me haras llorar,
Sé fuego de artifício.
Dura unos instantes
Nada más, pero…
Los podemos hacer durar.

Mientras haya alegría y paz.
Las almas enamoradas,
No pueden irse jamás.

Somos felices ahora,
Como aquella vez,
En la que nos mirábamos en el otro,
Sin necesitar nada más.

22 nov. 2012

Sola...



Sola...

Me encuentro sola entre la gente,
tengo mi alma arrinconada;
entre perlas olvidada
sucumbo de sed ante la fuente.

Sola ante la multitud indiferente;
tengo herido mi costado
bajo el cielo abandonado,
y no puedo ser diligente.

¿Será este mi destino?.
No quiero esta sequía,
es preferible el buen tino.

Solitaria del cielo pendía,
he de hacer mi camino;
en el único tránsito con buen día.

20 nov. 2012

Mi Alma clamó...




Mi alma clamó...

Mi alma clamó en el estío
por tu amor y mi locura;
venid a mí con frescura
en este verano de desvarío.

Tu mano me sacó del vacío,
y la alegría llegó a mi alma;
con toda su calma
cuando llegue el invierno ya no sentiré frío.

Henchida de ti en esta entrega
en esos labios que tu boca junta,
pues contenta de ti, así se entrega.

Creo conocer mi sentimiento en mi brega
donde el amor hunta;
en esas almas que se juntan.

17 nov. 2012

Rosa...



Rosa de angelical cultura
Eres de gran sentimiento
Te llevo en mi pensamiento,
Porque eres toda hermosura.

Te llevo en mí sin atadura,
Porque eres hilo sabio en sarmiento,
Aunque haya vendavales los vences con estremecimiento,
Porque llevas en ti una potente arquitectura.

No eres para nada presumida
El morir desdeñas
Y nunca seras encogida.

Lo dicen tus dulces señas
Sabes aprovechar la vida
Viviendo como tu la enseñas.

15 nov. 2012

La pastorcita Bego...

La pastorcita Bego...

NOTA: Cuento dedicado a "Galicia Maravillas" para mí "Galicia Maravillosa". Bego, lo prometido es deuda...

Pero qué linda, qué guapa, qué preciosa era la pastorcita Bego. El verdor de las praderas pintó esmeraldas en sus ojos. El fulgor de las amapolas puso caricias en sus mejillas y la nieve de la sierra, blancura resplandeciente en su cuerpo. Bego era una niña muy alegre, hacía felices a los demás con sus cosas, todas ellas llenas de pasión y ternura, no se percataba de ello y además era muy dulce y gentil.

Su madre, la señora Armonía, guardaba éste, su único tesoro, como guardan las madres a sus hijos, con verdadera avaricia.

Poseían un rebaño de ovejas y cabras. Además tenían un perrito de nombre Pernales y un gatito de nombre Ánibal. El perro era todavía muy chiquitín pero muy fiero, y claro poseían una casita para morar en ella, de adobes, y cañizo, ésta era endeble a los vaivenes del viento, colándose el mismo por rendijas y agujeros.
Todos los pastores y zagalas de los contornos, se rifaban a Bego, todos ansiaban tenerla con ellos, regalándola requesones, miel, pan recién cocido y leche fresca, la pastorcilla de nuestra historia era muy comilona, siempre tenía hambre, jejeje.

Ella con sus ocho años venturosos, se complacía dejándose mimar, prodigando caricias y compañía a todos, era muy buena.

También David, el triste y huraño pastor, adoraba a la chiquilla, pero este embeleso lo encerraba, para si, dentro de su pecho, atisbando por entre zarzas o entre los árboles, el gracejo de la niña.

David llego un día al monte sin saber de dónde ni cómo. Vino con un enorme rebaño de ovejas y un perro mastín de nombre Tarzi, grande y feroz, del que jamás se apartaba. Traía David tristes los ojos, pero en ellos dormía una luz bondadosa y sus labios temblaban emocionados... contemplando una puesta de sol o el cielo salpicado de estrellas.

Los demás pastores, negaron su hospitalidad al recién vecino y tan sólo por envidia. Hablaban por hablar y mal de él.

- A saber quién será
- Quizás haya robado y por eso tiene un gran rebaño
- Tiene traza de cualquier cosa


La cuestión es que viene a disputarnos los pastos, y a dejar más seco el río de lo que está, como podéis observar, encima de envidiosos, poco generosos, no queriendo compartir, con lo hermoso que es hacerlo.

- ¡Fuera ese forastero!
- ¡Guerra con él!

Vaya comportamiento... tan malsano tenían los demás pastores con el pobre David, que lo único que había hecho era tener un rebaño más grande, y hermoso que el de los demás, debido a su tesón y esfuerzo, pero por desgracia así se conducen algunas personas... haciendo daño por envidia sin sopesar las graves consecuencias que ello puede acarrear.

Pronto comprendió el pastor el enojo de sus vecinos. Nadie le saludaba y todo por celos. Apartándose de él cual si fuese un leproso y también sorprendido dolorosamente, tornóse desconfiado, no era para menos, huraño y una rebeldía iba apoderándose de su alma, pues no entendía el comportamiento de sus vecinos. Él mismo construyó muy lejos, apartada del poblado pastoril, su casa – cabaña. Condimentaba su comida. Bajaba al arroyo a lavar su ropa. Y siempre estaba solo.

Un día vio en el monte a Bego, quedando prendado de su gentileza y ternura. Una lágrima pareció temblar en sus ojos, una lágrima que rápidamente secó con la mano y pensó:

- Así sería mi niña si viviese –dijo en voz queda-

Tenía ansia, tenía afanes de besar aquel pimpollo primaveral, pero la pastorcita le miraba medrosa, alejándose de él, qué malas son las habladurías y envidias sin fundamento! Porque su madre Armonía escuchaba todo aquello que se murmuraba de David, que a saber de dónde vendría, que si era malhumorado, huraño, desconfiado, patatín y patatán. Le decía a su niña Bego que nunca bajo ningún concepto se acercase al pastor. Pero un día una ovejita se escapó del rebaño de Bego y sin saber cómo, se encontró frente a frente con David. A unos pasos de distancia, pero sin miedo, dijo la niña.

- ¡Hola!

Y el pastor contestó enseñando la blancura de sus dientes con una sonrisa.

- ¡Hola, linda pastora!

Nada más. Cuesta abajo corría sin freno hacia su casa con la ovejita extraviada.
Otro día el pastor tocaba su flauta. Eran unos sones melodiosos, tristes tañidos, canciones pastoriles, salpicadas de nostalgia.
Paso a paso la pastorcita iba cada día acercándose más a David. Y... se hicieron grandes amigos, y pasado un tiempo, David le regalo su flauta. Bego se fue corriendo a su casa para contárselo a su madre, y en cuanto le contó lo acaecido con David, su madre puso el grito en el cielo, esto es lo más perverso que se puede dar, cuando se juzga sin saber, por el mero hecho de tener celos de un semejante. Su madre Armonía ni corta ni perezosa rompió la flauta a trozos y arrojándolos lejos dijo:

- El Señor me la preserve de todo mal.

Bego, quedo suspensa. Aquello de que el pastor fuese tan malo, no cabía dentro de su cabecita, pero quiso salir de dudas y acechando el momento en que su madre reunía el ganado y llevaba a beber a Dulce, que era una vaca hermosísima, escapó al monte. Terca como lo son los niños en sus caprichos quería volver a estar con el pastor.

- ¡Hola!
- ¿Qué me dices, flor tempranera?

La niña dijo moviendo su faldita encarnada:

- Ya no tengo flauta
- ¿No?
- Respondió David
- No, madre la rompió porque dice que tú eres muy malo, que eres el diablo
- ¿Verdad, David, que tú no eres el Diablo?

Ante aquella inocente pregunta, el pastor quedó parado unos instantes. Luego dijo abrillantados sus ojos:

- No lo sé Bego. Lo que sí me consta es que tú eres un ángel, un angelito que me envía nuestro Señor en mi dolor. Y desde aquel mismo momento ya ninguna duda tuvo Bego y fueron más amigos... si cabe.

¡Qué larga le parecía la noche a David! Las sombras se le antojaban fantasmas. ¡Cuántas horas sin ver a la pastorcita! Después cuando venía la aurora, una ventura le arañaba el corazón: Pronto vendrá Bego. Espiaba su venida dado grandes zancadas, anhelante su pecho y cuando de lejos vislumbraba a sus bracitos al aire como las de un ángel, sentíase desfallecer de dicha.

Un día después de estar con David, al llegar a su casa su madre le dijo que se iba a la ermita, y que no la podía llevar ya que estaban en el mes de enero y hacía mucho frío, que era mejor que la esperase calentita en casa, y sobre todo que no abriese la puerta a nadie.

Los lobos que estaban por allí se percataron del hecho. Y ni cortos ni perezos aprovechando que Armonía se había ido, se personaron en la casita de madre e hija, la engañaron imitando a un montón de animales, para que Bego abriese la puerta, pero la niña no hacía caso y por supuesto seguía los consejos de su amada madre y no abrió la puerta. Los lobos se pusieron muy furiosos. Bego estaba muy asustada además el viento hacía brú, brú, brú y glu, glu, glu murmuraba la lluvía.

El capitán de los lobos se enfureció, diciendo estamos perdiendo el tiempo, esta niña nos va a tener a la intemperie, así es que manos a la obra. La casa es endeble, adobes y cañas. Alzáronse los lobos en sus patas traseras y comenzaron a hincar, con furia, sus zarpas en las frágiles paredes.
El viento: brúuuu... brúuuu
La lluvia: gluuu... gluuu
Y las patazas lobunas: ras... ras, ras, ris, rasss.

La pastorcilla gritaba, y gemía con todas sus fuerzas... les decía tuviesen compasión de ella. La casa iba cediendo, abrióse una rendija y así otra y otra. Bego podía ver sus hocicos. Había ya muchos boquetes, la pastorcita lloraba y temblaba. Su carita estaba completamente pálida. Sintió que la vida se le escapaba.

De repente: Algo atravesó el aire. Un silbido atronador, al mismo tiempo que cuerpo a cuerpo iban cayendo en el suelo. Inmediatamente una lucha sin igual. Garrotazos... lamentos... aullidos y después el silencio sólo interrumpido por el brúuuu... del viento.

Una hora después llego la señora Armonía y una congoja inenarrable recorrió su ser. La casita estaba deshecha, llena de boquetes y la puerta cedió a un pequeño empuje.

- ¡Bego! ¡Bego! ¡ Bego! –habló presa del terror-
- Los lobos madre. Los lobos...

Entonces reparó la señora Armonía. Cinco lobos aparecían muertos cerca de la cabaña y un poco más allá, estaba el pastor ensangrentado y cubierto de dentelladas.

Le curaron cuidadosamente. Él habló preso de la emoción:

- Desde mi cabaña, sentí los aullidos y pensé si algún daño podría ocurrir a mi niña querida... Cogí mi honda, acompañada de grandes piedras y mi garrote. Los lobos cercaban la casa y emprendí una lucha cuerpo a cuerpo. Algunos murieron, a otros les hice huir... Yo estoy herido, pero ella... ella...

- Bego no padece daño alguno
- Alabado sea el Señor –dijo tímidamente.
- Y... añadió: llevadme a mi cabaña.

Pero la madre de Bego, Armonía, envuelta en sollozos de gratitud, contestó:

- ¿A su cabaña? ¡No, no, no, no... de ahora en adelante vivirá con nosotras!
- Vamos... si usted quiere y le parece...

En los ojos del heróico pastor, David, asomó una lágrima de felicidad.

Colorín colorado este cuento se ha acabado.


CreacionesLuz49

14 nov. 2012

Muñequita...



Muñequita...

Hay muñequitas lindas de carne y hueso, y luego están las muñecas, que todas o algunos han tenido alguna vez, a mí siempre desde niña me han gustado las muñecas, y peluches, en la actualidad, me siguen gustando, por ello, aquellos que me conocen bien, como por ejemplo mis hijos, de vez en cuando me suelen regalar o bien alguna muñeca, pero casi siempre son peluches. Hoy estaba pensando en ello, cuando recordé el haber escrito algún cuento sobre una muñeca, pero como soy puro despiste, no lo he encontrado por ninguna parte, por lo tanto después de esta perorata, voy a escribir un cuento que va a llevar por título: Muñequita.

Hay niñas que tratan a sus muñecas con: dulzura, ternura y primor, juegan con ellas imitando; a sus madres, tías, abuelas, y sin saberlo se están preparando para ser futuras madres, algunas han de llegar a serlo y otras no, pero lo importante es aprender esos buenos sentimientos, para luego saber transmitirlos. La muñequita de nuestra historia, no tenía mucha suerte con la niña, que le había tocado, porque era de esos seres desalmados, que nada le importan los demás, era justamente de esas personas, que siempre están malhumoradas, y en lugar de disfrutar jugando con sus muñecas o amistades, hacía todo lo contrario, siempre se estaba quejando de su suerte, y pagaba su mal genio con los demás, y hete aquí que la muñequita de nombre, Luz, pagaba todos sus desmanes, no servia para nada, las recomendaciones de su buena madre, padre y todos aquellos que conformaban su entorno, no, siempre mal encarada y si podía hacer daño mejor que mejor.

La muñequita, Luz, había llegado un día, al hogar de esta terrible, niña, de nombre, Perla, ya veis que nombre tan lindo, para una niña tan mala... Hizo su entrada en el hogar de Perla, porque a su mamá le gustó mucho y se la compró, para ver si así, le iban entrando los buenos consejos, y los ponía en práctica con su muñeca, pero no fue así, a los poquitos días, Luz, ya no era aquel primor de muñeca, ¿por qué?; os preguntaréis, la respuesta es que Perla, la había arrastrado por el suelo, la zarandeaba cuando le entraba el mal genio, y Luz, tenía el vestido roto, casi no le quedaba pelo, y lo más triste, se había quedado sin ojos.

En el hogar de Perla, había una señora, Piedad, que ayudaba hacer las tareas domésticas del hogar, y tenía una hija de la edad de Perla, al ver a la muñequita en el cubo de la basura, porque en uno de sus arranques de furia, Perla, la había echado allí, la recogió, y pidiendo permiso a la madre de la niña, se la llevó a su casa. Era una casa humilde, pero no por ello dejaba de estar bien arreglada, y se estaba a gusto, era un verdadero hogar, donde se aprendía de todo: a leer, ser educada, escribir, modales, pero por sobre todo, buena persona, al igual que en casa de Perla, porque su madre así lo había intentado una y otra vez.

Al llegar en tan mal estado, la hija de Piedad, de nombre, Tessa, se quedó muy impresionada, al ver el estado de la muñeca, su madre, Piedad, le explicó el porqué, y Tessa, no daba crédito, no podía entenderlo... Le daba una y mil vueltas, y su madre la tranquilizaba, pero ella sufría, porque no entendía que pudiesen existir personas así. De momento, baño a Luz, le hizo vestidos, que su madre le había enseñado a hacer e incluso alguna chaqueta de punto, porque había aprendido a calcetar, y todos sus conocimientos, los puso al servicio de poder arreglar aquellos desperfectos ocasionados, en la muñequita, Luz. Como su madre no tenía mucho dinero, era viuda, tuvo que pasar tiempo, hasta que a la muñequita la llevaron a una tienda, donde se reparaban las muñecas, para ponerle unos bonitos ojillos, mientras tanto, Tessa, era la luz de la muñequita. Ya veis se llamaba Luz, pero no podía ver.

Un día cuando Tessa, ahorro lo suficiente, con lo que su madre, le daba de paga, llevaron madre e hija, a la muñequita a una tienda, para ser reparada, pero el señor que la tenía que arreglar, se olvidaba día tras día de ella, y que mal lo pasó nuestra muñequita, porque madre e hija se tuvieron, que ausentar de la ciudad, para ir a cuidar a la abuela de Tessa, que se había puesto enferma, así iban pasando los días, y cómo se acordaba Luz, de la niña a la que tanto quería. Al ser muñeca no podía hablar, ni quejarse, y ni tan siquiera podía llorar, porque en lugar de ojos tenía unas cuencas vacías.

Por fin al ponerse bien la abuela de Tessa, volvieron a la villa, y ésta lo primero que hizo fue ir a la tienda, poniéndose muy triste, porque al señor Julián se le había olvidado su muñequita. Sin embargo salió de allí muy contenta, Julián, le prometió que a última hora de la tarde, ya la tendría arreglada, como así fue.

Qué linda lucía ahora Luz, con unos ojos negros preciosos, y lo curioso es que parecían, fuesen de verdad, de tal brillo que desprendían. Así, Tessa, después de volver del colegio, se encontraba con su bonita muñeca, pero un día a la atardecida, llegaron a su hogar, su madre Piedad, acompañada, de la niña, Perla, que aunque linda por fuera, era fea por dentro. Tessa, la recibió bien, pero no entendía que hacía allí... aquella niña que había tratado tan mal, a Luz, y encima venía con una pequeña maletita, a Piedad, no le había dado tiempo de explicar a su hija, que los padres de repente por la muerte de un familiar, tuvieron que ausentarse de la ciudad.

Y aquí empezó el calvario de Tessa, y su muñequita, Luz, porque Perla delante de la madre de Tessa, se comportaba bien, pero día a día le hacía la vida imposible tanto a la niña como a su muñeca, era muy falsa, y Tessa, nada quería decir, no era una niña chivata, y aguantaba, vaya si aguantaba, hasta que un día no pudiendo más le dio una buena tollina (paliza), la verdad se la estaba buscando, al llegar a casa su madre Piedad, no daba crédito... de lo que había hecho su hija... Pero como era una persona justa, escuchó a ambas partes, sobre todo sin alterarse y con toda tranquilidad, y sabéis qué aconteció, lo más sorprendente, que os podáis imaginar, la niña Perla, pidió perdón, y desde aquel día se convirtió en una niña: dulce, tierna, para con todos los demás...

No es bueno, ni aconsejable: pegar, levantar, la mano, si se puede dialogar, pero como podréis observar, por la historia, a veces viene bien sacar la mano a paseo, porque hay personas, que sólo saben: fastidiar, herir, hacer mal, y en este caso no quedaba otra solución, por lo tanto, Tessa, ejecutó, y le salió bien la tollina (paliza).

No hay como el diálogo, en todo aquello que se dé en nuestras vidas, pero a veces...


Nota aclaratoria: Que nadie se asuste, de mi pequeño cuento, porque bien sabe dios, que soy pacífica, pero una vez se dio un caso parecido al de la historia, y surgió efecto.




sercub1962

10 nov. 2012

Zulema...

Zulema...

Érase que se era en una ciudad del lejano, Oriente, una ciudad de ensueño donde vivía nuestra Zulema, este nombre significa... "Amante de la paz..." Dicho lo dicho continuo con el relato...

Zulema era hija de un alto dignatario, estaba muy enferma, era visitada día si... día también por todos los médicos de la ciudad pero Zulema cada vez estaba peor... no mejoraba de su enfermedad. Días y días postrada en su camita, sus colores se iban apagando como mueren las flores, y su cuerpo iba consumiéndose poquito a poquito como una vela que se extingue.

Su padre, Siro, estaba muy triste mientras daba sus besos a su hijita. Y Zulema viendo una lágrima resbalar por la mejilla de su padre, dijo:
- ¿Por qué lloras, padre?
- No, Zulema, no estoy llorando
- Preguntó, Zulema:
- ¿Es que me voy a morir?...
- No, mi niña, Alá no lo permita, mi adorada Zulema
Yo no me quiero morir:
- Tengo muchos libros, muchos juguetes, pájaros, flores. No quiero morirme.
Zulema bajó la voz y con misterio y dulcemente susurró al oído de su padre.
- Tú no lo sabes. Yo no me voy a morir. Me lo ha dicho un duende esta noche.
Siro creyó que Zulema deliraba. Pero ella llena de alegría. Mira, me ha enseñado mi duende una flor muy bonita. La voy a dibujar y así lo hizo. Dibujó una flor preciosa una flor de Almendro...

- Mírala padre - Era así. Me dijo el duende, que el Cielo la enviaría para mi curación, y tan pronto llegue a mis manos me curaré. No me voy a morir. No estés triste.
- ¿Y la flor? preguntó su padre.
- No lo sé. A mí me ha dicho mi duende que vendría del Cielo.
- Bueno, mi amor, mi Zulema, voy a rogar por ti. Voy a ir a la Mezquita. Espero que Alá me escuche. Una sonrisa angelical se extendió por el rostro de Zulema.

Marchó... Siro que era un Sultán a la Mezquita, seguido por todo su séquito. Al ir a la Mezquita tenía que atravesar la ciudad, y como siempre le iban saliendo a su paso todas aquellas personas que no tenían ni para comer y como siempre su cólera brilló en su rostro.

- ¡Iros de aquí!

Pero los mendigos permanecieron impasibles ante su enfado y decían:
- ¡Zulema! ¡Zulema!

Oyendo el nombre de su adorable hija... Su ira se aplacó. Se quitó las babuchas, costumbre oriental, entró en el templo y oró pidiendo la curación de su hijita. Salió bastante más risueño de como había entrado.

Llegó al Palacio e iba satisfecho, creyéndose que sus ruegos no habían caído en saco roto. Siro le dijo a Zulema:
- ¿De qué me sirven todas mis riquezas si te pierdo a ti? Mis médicos no saben curarte.

Pero la niña de nuestra historia apenas le escuchaba... Anhelante le preguntó:
- ¿Has dado alguna limosna a los pobres?
El Sultán calló.
- Ay, ay, ay... padre hoy no comerán...
Siro todo emocionado... respondió.
- Si te curas daré todo lo que poseo.

Siro se fue muy pensativo al gran jardín que tenía y de repente se le apareció el duende. Se quedó muy sorprendido... el duende le dijo:
- Escúchame -
He venido de muy lejos para decirte que Zulema no me soñó. Estuve con ella. Por lo tanto conozco el sueño de tu hija. Y te aseguro que esa flor llamada flor del almendro... bajará del Cielo a las doce en punto de la noche y el prodigio se realizará. Pero el Señor que todo lo puede te pone una condición.
- ¿Cuál es? - preguntó el Sultán
- El duende le contestó:
Darás abrigo y comida... a todos aquellos que viven en la miseria, y en el futuro te preocuparás de su suerte, como súbditos tuyos que son.
- Siro... Respondió
- ¡Concedido!!

Siro permaneció esperando a que fuera la hora bruja de la noche... De repente la tierra de su jardín se abrió, y de él salió un árbol precioso con varias flores de almendro, a cada cual más bonita, y sobre todo una muy grande y más bella que las demás, era la flor de Almendro por excelencia... Cayó a los pies de Siro...

Jadeante... subió a la habitación de Zulema, que estaba acompañada de su madre y la servidumbre de Palacio. Al ver a su padre, se sentó rápidamente en la cama, diciendo:
- ¿Traes la Flor, papá? ¿Ha bajado del Cielo?
- Sí, Zulema, pero no ha bajado del Cielo... en nuestro jardín ha crecido un bello Árbol lleno y adornado de muchas flores de Almendro... ¡Mira la flor de Almendro!!

- ¡Ah!!
- contestó radiante Zulema y se curó...

Cuentan las crónicas que desde entonces no hubo en aquella ciudad del lejano Oriente... Sultán más caritativo para con los pobres tanto en lo material como en lo espiritual... Siempre estaba ahí para todos ellos.


Catetochil

9 nov. 2012

El gatito miau...

El gatito miau...

Cantaban las niñas del colegio...

"Estaba el señor don gato
sentadito en silla de oro.
Gurrumiaumiau, sentadito en silla de oro."

El señor don gatito, que así se llamaba el gato de nuestra historia, no estaba sentado en silla de oro, sino enroscado en una butaquita de mimbre muy cuca y muy linda.
Las colegialas le daban sus mimos, golosinas, pedazos de jamón, trocitos de sus bocadillos y hasta pastelitos.
"gatito miau" correspondía a tanto mimo con mucho arqueo de lomo, un gracioso -run run- sacando su lenguecita rosada entre un abrir y cerrar de ojos llenos de mimo.
Las colegialas se disputan en el recreo quién habría de tener al gatito en su regazo, y le llamaban gatito, porque era muy cariñoso... Pero nuestro gatito era todo un señor gato, enorme y precioso con un pelaje de color entre blanco y beige. De tantas golosinas que las niñas le daban... la cara de gatito parecía una confitería, su hocico un mil hojas y los bigotes untados de nata. Luego se lavaba... encogía la patita muy escondidas las uñas, y pasaba la lengua por su patita peluda muchas veces, y la patita frotaba su cara mejor que una mamá haciendo la colada.

"gatito miau" debiera considerarse feliz, ¿verdad?

Pues... no señor, todavía no estaba contento con su suerte y esto es lo peor que puede ocurrirles a los gatos y a las personas...
Y por qué nuestro gatito no era totalmente feliz. Pues porque nunca había probado a un ratón... gatito sabía por otros gatos que comían ratones y claro no quería ser menos...

Entonces se fue del colegio para encontrarse con un grupo de gatos y preguntarles dónde podría hallar ratones, porque en el colegio no había ni uno ya que las monjitas lo tenían todo muy limpio.
Dio con un grupo de cuatro gatos y éstos le dijeron que en una casa de color rojo que se divisaba desde donde ellos estaban había muchos ratones... los más exquisitos del mundo...
Le dijeron:

- Prueba fortuna
- Y gatito respondió:
- Miau-miau-miau... - Y... gracias compadres gatos, seguiré vuestro consejo. Esta tarde me escaparé.

Sus pisadas se perdían en la hierba. Iba tronchando margaritas, porque la primavera vestía flores a las praderas. Guiñaba los ojos a los pájaros y dio un brinco ante una bonita mariposa.
Rastreando, rozando su barriguita por el húmedo suelo llegó... ante la casita de color rojo... sintió gatito que le palpitaba terriblemente el corazón. Por un agujero labrado en la misma puerta, se escurrió como si se tratase de un anguila.
Silencio y quietud. Sólo el run-run de un vecino regato... gatito andaba quedo, recorriendo todas las dependencias de la casa, cuyos muebles chirriaban carcomidos por la polilla. Fuera se oía una leve brisa rizada las hojas de los árboles y algunas ramas chocaban con los cristales de las ventanas. Chillaban los buhos, graznaban los cuervos, gatito comenzó a sentir algo parecido al miedo, arrepentido de su escapatoria... De pronto se detuvo ante una puertecilla estrecha pensando, sabiamente, que junto al queso y el tocino que estaba divisando desde un rinconcito detrás de la puerta, estarían los ratones... Se oyó un ruido y gatito sobresaltado se puso en guardia cuando ante él y como por arte de magia se presentó un ratón gigante, quien alzado en sus patas traseras dijo:

- Buenas noches Gatazo. ¿Qué te ocurre? ¿Cómo así... rondas por estas tierras?
- Pues... pues...
- Contestó gatito, con un miedo archigatuno
- Quería pescarle, mejor dicho cazarle...
- Ja, ja, ja
- Rió el ratón -
- Atiende y ojo...
- Tararu... tararu... tarari... tarari...

A este reclamo, se presentaron, cuarenta ratones, cien ratones, doscientos ratones. Todos traían instrumentos. Cítaras, violines, saxofón, arpas, flautas, y hasta un ratón también gigante, llevaba encima de su hombro un pequeño piano.

- "La marcha fúnebre de los gatos"
- Ordenó el director. Aquello fue inenarrable. Era una orquesta infernal. Una loca algarabía.

El pobre gatito cayó desmayado panza arriba y los ratones bailaban sobre él.
- Chincha... chincha... chincha... Rabiña... rabiña...

- Basta... ordenó el director y haciendo una profunda reverencia a gatito dijo:
- Conque cazar ¡Eh!
- Has de saber que soy el ratón por excelencia. He vivido muchísimos años y pienso seguir viviendo un montón más, para comer todas las sardinas, y jamones del mundo de los que tengo repleta mi despensa, y que no pongo a tu disposición, porque la caridad bien entendida empieza por uno mismo y tengo que alimentar a mis músicos. Así que gatazo infelizote, vuélvete a tu colegio, y deja en paz a los ratones.

Desaparecieron y gatito con un pánico terrible escapó. Pisaba la hierba, las margaritas con rocío de la madrugada. Corría... corría... Salvó la tapia, cruzó el jardín y en seguida se quedó enroscado en su sillita de mimbre, quizás nadie hubiese notado su escapatoria. Se durmió creyendo que todo había sido una pesadilla.
Unas voces alegres le despertaron:

- ¡Ay mi Gatito! ¡Si estás tiritando!
- Si tienes húmedo el pelo. ¡Estará enfermo...! Decían las niñas que le querían...
- Miau... miau... contestó dulce y débilmente.
Lo arroparon cariñosamente dándole a comer sopitas de leche azucarada. Y un trocito de jamón y un poquito de nata.
- Miau... miau... dijo gatito, henchido de gratitud. ¡Qué bien, pero qué bien se estaba allí! En el colegio todo era paz y con aquellas niñas tan buenas.
Entonces, como nunca, comprendió que no hay mayor felicidad que contentarnos con nuestra suerte y que alguien sabio le dá a cada uno el puesto que le corresponde y...

"Estaba el señor don gato
sentadito en silla de oro
Guarriamiaumiau.
Sentadito en silla de oro..."




7 nov. 2012

La Luna...



Luna

Contigo hablo todos los días,
eres mi fiel confidente,
te miro, me miras,
en esas miradas nos sentimos una:
comprendiéndonos, adivinándonos,
sin necesidad de emitir palabra.

No me juzgas sólo escuchas,
atenta a mi mirada,
nuestras pupilas se dilatan,
diciéndonos en ellas sin decir nada.

Eres mi sol para mí,
a pesar de ser luna,
sintiéndome reconfortada,
en tus cálidos y tiernos destellos,
a la noche en esa hora tan mágica.

Eres la soberana de mis noches,
me brindas tu compañía,
sin exigirme a mí nada,
alumbrándome en mis sueños,
como canción de cuna o una nana.

Reflejo en la mar,
zafiro aguamarina,
que a mi ventana asomas
viniéndome a alumbrar,
me voy quedando dormida,
en tu regazo, sitiéndome protegida.

Hasta mañana, luna de mi vida,
eres mi más grata compañia,
porque sólo escuchas,
sin preguntarme a mí nada.
Sabes e intuyes,
que soy muy celosa de mi alma.




trichonee

4 nov. 2012

Amor...

Amor...

Cómo es posible

que con tu canto.

Llegue a tocar el cielo

al no escucharte,

me voy muriendo por dentro.


Con una mirada tuya

quedo cautiva al momento.

Llegando al anhelante estremecimiento.

Sintiéndome cual diosa, ninfa.

Princesa del día

y... de la anochecida.


Con una caricia tuya

soy lo mismo que el fuego ardiendo.

Mi norte pierdo sin rumbo

quedándome sin timón,

y a la deriva yo voy,

hasta llegar a tu encuentro.


Transformándome en ti

dejando de existir.

Perdiendo todo el sentido

muriendo... sin dejar de vivir.


Porque siento que ya no me pertenezco,

tan sólo me siento parte de ti.

Encendiéndose todo mi cuerpo.

Sentir con tal apasionamiento,

quedando el alma presa.

Y, hasta herida por dentro.


Sentir como se ama,

como los ríos de nuestro interior.

Acumulando tal cantidad de pasión,

desbordándose en su cauce,

robando todo sosiego.

Mi cuerpo va en busca del tuyo,

en total frenesí y desbordamiento.


Se acercan... Se tocan,

van soñando y anhelando

perderse al fin,

en el mismo sentimiento.

Sintiendo como le va invadiendo,

al corazón la algarabía.

Cuando tal vez en un tiempo,

lo sentían morir de agonía.

Sintiendo como dos corazones,

aún estando en lejanía,

pueden permanecer unidos

Amándose más cada día.



cinefilo56

29 oct. 2012

La esperanza de amor...



La esperanza de amor...

Nunca digamos adiós
cuando hemos quedado prendidos en la retina.

La esperanza vive a nuestro alrededor
en continuo baile de letras y canciones.

Nuestro amor no es recuerdo es vida,
que se manifiesta cada día.

En pequeñeces, detalles,
que a fin de cuentas es lo que vale.

Poseemos nuestras miradas,
y en ellas encontraremos ese ansiado; vale, vale, vale...




28 oct. 2012

El vals del amor sin trampas...



El vals del amor sin trampas...

El amor lo es todo entre dos que se aman,
es como un baile a dúo: el uno sigue al otro,
o bien se deja llevar, paso adelante, paso atrás,
se va girando según suenen los acordes.

Los arpegios melódicos van marcando el ritmo,
unas veces acelerado, otras lento, o acompasado.
Dos almas en una sin decir nada,
no hace falta, sus miradas hablan,
esos benditos silencios.

Sin necesidad de musitar nada, se saben,
se aman, sin trampas.
Es un baile en toda regla,
nadie lleva la batuta.

Un baile perfecto, sincronizado,
símbolo perfecto que irradia armonía.
Dos seres que siendo dos se convierten en uno,
ese es el verdadero amor.

En el baile armónico, de repente,
sin saber el porqué... ya no hay eclipse,
uno de ambos falla, ¿quizás miedo, cobardía?
Nada está perdido, existe entonces, la mirada diáfana,
diciendo sin emitir sonido y pidiendo el perdón con la mirada.

Las notas melodiosas vuelven a sonar.
¡Es un vals! Vuelven a llevar...
El ritmo acompasado de siempre,
siendo uno al unísono.
¡Ha vencido el amor en el fragor!


BPanther

27 oct. 2012

Llueve en mi alma...



Llueve en mi alma,
con gotas de lágrimas,
tristes, amargas,
penetrándome, empapándome,
volviéndome dócil,
y embebida de humedad.
No escapo al llanto,
el me consuela.

Otrora a otros,
les va a tocar llorar,
porque no se debe dañar.
Sé valiente, da la cara,
no te escondas,
que te han de descubrir.

En esa lluvia de lágrimas,
me hallo, me consuela,
porque hay que enfrentar,
cuando a uno le lanceran,
en todo su sentir.

En mi lluvia me encuentro,
se abren caminos,
que creía muertos,
pero las gotas,
purifican lo que hay dentro de mí.

Las gotitas de lágrimas,
penetran en mi vida,
como si fuesen tierra,
que necesita ser regada,
volviéndose fértil,
y dan así de nuevo alegría,
a mi vivir.

Mi cuerpo todo las acoge,
para limpiar la pena,
y la adorna de guirnaldas,
para que nada afeé,
lo que debe de haber,
dentro de mí...




cerealfreak

26 oct. 2012

Frases...

Frases...

1. A veces, cuesta mucho más eliminar un solo defecto que adquirir cien virtudes.

Jean de la Bruyére


2. Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.

Platón


3. Complace a todos y no complacerás a nadie.

Esopo


4. Cualquier hombre, en cualquier momento de la vida, puede ser tu amigo o enemigo, según te conduzcas con él.

Cleóbulo


5. De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.

Napoleón Bonaparte


6. Donde hay educación, no hay distinción de clases.

Confucio


7. El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen.

Johann Wolfgang von Goethe


8. El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad.

Albert Einstein


9. El saber y la razón hablan, la ignorancia y el error gritan.

Arthur Graff


10. Haz aquello que sea lo mejor que haya que hacer.

Marco Tulio Cicerón


11. La amabilidad es la forma más segura del desdén.

Heinrich Böll


12. La boca amable multiplica sus amigos, la lengua que habla bien multiplica las afabilidades.

Eclesiástico


13. La gravedad es el escudo de los tontos.

Charles Montesquieu


14. Las conductas, como las enfermedades, se contagian de unos a otros.

Francis Bacon


15. Lo que al caballero le hace ser caballero es ser medido en el hablar, largo en el dar, sobrio en el comer, honesto en el vivir, tierno en el perdonar y animoso en el pelear.

Fray Antonio de Guevara


16. Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo.

Marco Tulio Cicerón


17. Nada impide tanto el ser natural como el afán de parecerlo.

Duque de la Rochefoucauld


18. Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta.

Aristóteles


19. Obra siempre de modo que tu conducta pudiera servir de principio a una ley universal.

Immanuel Kant


20. Perdónaselo todo a quien nada se perdona a sí mismo.

Confucio


21. Si podemos formularnos la pregunta: ¿Soy o no responsable de mis actos? Significa que sí lo somos.

Fiodor Dostoievski


22. Todos los hombres que no tienen nada importante que decir, hablan a gritos.

Enrique Jardiel Poncela


23. Trata a tu inferior como quieras ser tratado por tu superior.

Séneca


24. Tratar de mejorarse a sí mismo es empresa que suele dar mejor resultado que tratar de mejorar a los demás.

Noel Clarase


25. Lo mejor en esta vida es: Ser honestos, no mentir, no hacer aquello... que no nos gustaría que hiciesen con uno, no ser engreidos, ser respetuosos, y nunca consentir las injusticias, por último no hay mejor que saber hacer uso del diálogo en todos los ordenes de nuestra vida.

María Teresa Alejandra




Otreao

Hay que salir a pelear
hay que salir a luchar
hay que volver a encontrar
todas las cosas divinas
defender el lugar.

Tenés que hacerte valer
no sos un trapo de piso
hoy decidís un país
podes cambiar este gris
ahora o no lo haces más.

Es el momento mi amooor
es un momento cruciaaal,

Hay que salir al soooooool!

Yo no me banco el dolor
que me cargan en la espalda
ya entiéndanse de una vez
y no me hagan a mí
sentir lo que no se bancan.

Conectense de una vez
y van a ver que es posible
despiértense de una vez
algo hay que volver a hacer
en este puto lugar.

Alguna vez en la vida amor
vamos a volver a hablar.

Hay que volver a empezar
hay que volver a soñar
hay que volver a sentir
que no se puede vivir
sin esa poca de sal.

El odio me hace sentir
a los cretinos de siempre
pero yo puedo cambiar
el odio por libertad
también me asusta y me pierde.

Hay que salir a pelear
hay que salir a luchar
hay que volver a encontrar
que no se puede vivir
sin esa poca de sal.

Hay que salir al soooool!

Saaaalirr aaal soool
saaaalirr aaal soool
saaaalirr aaal soool
saaaalirr aaal soool.

24 oct. 2012

El enfado...

El Enfado... (Entrada escrita hace tiempo)

Hoy voy hablar del enfado, rabia, como queramos llamarlo, por algo que me aconteció en su día. Ahora ya estoy muy bien de salud, relajada, tranquila y he pensado, reflexionado sobre ello, porque no es frecuente en mí conducirme de esta manera.

Creo que todo el mundo tiene que vérselas con la rabia alguna que otra vez en su vida. La rabia, el enojo, es una emoción sincera. Cuando no se expresa, se va acumulando en el cuerpo, y normalmente se manifiesta en forma de mal estar, de alguna manera incluso... podemos llegar a somatizar todo aquello que nos ocurre, y ello sale a la luz, reflejado en nuestro organismo.

Como siempre estoy escribiendo desde mi perspectiva, mi punto de vista, sin sentar cátedra, ni nada por el estilo, simplemente es un razonamiento a mis pensamientos, que fluyen continuamente. Por lo tanto escribo de manera subjetiva, porque siempre he pensado que ser objetivos es arduo complicado.

Después de este pequeñito inciso, continúo... Para mí... siempre lo mejor es poder hablar sinceramente con la persona con quien estoy enfadada, y así liberar las emociones contenidas, pero antes de ello, lo mejor es ir preparada, porque si llevo mucho enfado, en lugar de arreglar las cosas, las puedo poner al límite, y eso no es precisamente lo idóneo. Hay que ir con muy buena predisposición, claro, siempre y cuando, con aquella o aquellas personas, que nos hemos enfadado merezcan la pena, si son del tipo de personas, que nos hacen daño, tienen envidia, celos o amén de otras causas, lo mejor es ignorar, pasar página y punto final.

Quizás, os parezca una tontería, pero cuando alguna vez alguien, que me merecía la pena me ha hecho daño, he chillado, gritado, llorado, he dado con los cojines contra el sofá, y así, esa rabia, enfado, enojo, se iban diluyendo. No siento ninguna vergüenza en confesarlo, porque mis sentimientos son pensamientos en acción. Tienen una utilidad, y cuando los dejo salir libremente de mi mente, y de mi cuerpo, dejo espacio para otras experiencias más positivas. Y así, después de hacer todo esto, que os puede parecer una tontada, me quedo toda relajada, y dispuesta a perdonar a la persona que provoco mi enfado. El perdón es un acto de libertad para mí misma, porque soy yo, quien me beneficio con él. Esto me lleva a pensar en la diferencia entre liberar y revivir viejas rabias, enojos, enfados o como queramos llamarlo. Ya es pasado, no revivas, hecha todo eso al saco del olvido.

A veces, ante injusticias, no debemos permanecer impasibles, y por supuesto toda injusticia produce enojo, pero un enfado habitual no es bueno, debemos de huir del como de la peste. Muchas personas ya salen enfadadas de casa, y claro el enojo produce más enojo, en otros, es un efecto boomerang, de alguna manera rebota contra uno. Por eso tengo la sana costumbre, cuando salgo de casa, al mismo tiempo que cierro la puerta, en algún lugar dejo, el enojo, la tristeza, y salgo a la calle con la mejor predisposición, la verdad no me cuesta mucho, es cierto que tengo un carácter fuerte, pero a la par me considero una persona bastante afable, no es presunción, es realidad, y además lo puedo constatar, porque mis amistades y conocidos, así me lo dicen. Creo que nadie escapa a la experiencia de la rabia, enojo, enfado, ira. El secreto está en identificar e intentar llevar esa energía en una dirección más sana, de lo contrario, nos veríamos ante el resentimiento, que es la rabia contenida durante mucho tiempo, por ello es bueno, reflexionar, interiorizar, para así poder canalizar, nuestros emociones. Cuando me aconteció aquel enfado, lo que me ocurrió, entonces, fue un cúmulo de acontecimientos, porque ya digo que mi carácter aunque fuerte lo sé dominar, desde hace mucho tiempo, debido quizás a que siempre he pensado mucho, reflexionado e interiorizado, me ocurre desde bien niña, creo recordar que como a los seis años, ya me hacía muchas preguntas. Por supuesto preguntaba a mis mayores, pero no siempre por no decir casi ninguna me satisfacía aquello que me decían, y entonces me dedicaba a estar en mi mundo, como suelo llamarlo hoy en día.

Ya finalizo diciendo que todo eso hay que apartarlo del camino, no conduce a nada, sólo hacernos daño a nosotros mismos.





22 oct. 2012

Pena en el Alma y Renacimiento...

Pena en el Alma... y Renacimiento...

A veces... cuando peor estamos es cuando nos damos cuenta realmente de la verdad que hay dentro de nosotros mismos. Incluso nos podemos llegar a asustar de nosotros, porque vemos que no se cumplen las expectativas, que teníamos puestas en nuestra vida. Por poner un ejemplo... cuando hemos perdido cosas materiales por cualquier circunstancia y ya no tenemos el poder adquisitivo de antes, ello en lugar de hundirnos debiera hacernos reflexionar, y ver la Vida desde otra perspectiva. Al darnos cuenta de ésto, incluso podemos sentir vergüenza de nosotros mismos, y no, no, no, simplemente que tenemos que pasar de un estado a otro, y cuando comprendamos que eso se alcanza poquito a poquito, nos conformaremos, y no nos sentiremos ya tan mal. O bien cuando hemos tenido cualquier perdida de cualquier otra índole.

Todo ello puede producir un trastorno dentro de nosotros, pero hemos de tener la suficiente Valentía de afrontarlo y sino somos capaces por nosotros mismos... hemos de saber pedir ayuda de cualquier tipo. Aquí juegan un papel muy importante los expertos médicos, y así mismo aquellas personas que consideramos Amigos de verdad. Claro que lo principal es ponernos en manos de expertos que nos puedan ayudar, pero también es cierto que no hay como la Amistad desinteresada, que todo lo da sin pedir nada a cambio. Los Amigos no solamente están en los buenos momentos sino también en los malos, no debemos huir en esos momentos de todo, y encerrarnos en nosotros mismos, puedo hablar así porque he pasado por ello una y mil veces... pudiendo decir con toda honestidad, que he salido no solamente a flote sino que he salido completamente Renacida, y eso que en aquellos momentos no contaba con las amistades de hoy en día, precisamente, porque me había encerrado en mí misma... y porque la Vida hizo que las buenas amistades que en estos casos pueden contarse con los dedos de una mano y no llegan... estaban a mucha distancia de mí y por problemas económicos no me podían ayudar escuchándome de tú a tú...

Para aceptar todo ello... hemos de instalarnos en el umbral de la humildad, y desechar todo aquello que tenga que ver con nuestro orgullo. Si se necesita una mano Amiga pero Amiga de Verdad pídela, en lugar de encerrarnos en nosotros. Eso no conduce nada más que a la pena del Alma...
La verdad que todo ello es una constante en mi Vida... pero día que pasa me voy haciendo más fuerte, y eso que me considero... dada mi sensibilidad extrema una persona muy vulnerable y frágil... Por lo tanto procuro deshacerme de aquellas personas, que sin comerlo ni beberlo, me han herido en lo más profundo de mi Sentir, se necesita amarnos mucho a nosotros mismos para darnos cuenta que es el mejor proceder para con nuestra persona...


micro51

Ecos de besos...



Ecos de besos...

Cuando escuches mi voz besar a la tuya,
no pienses que quiere robarte el silencio,
piensa que quiere secuestrarte un te quiero.

Cuando escuches mi voz besar a tus labios,
no pienses que quiere usurparte la gloria.
Piensa que quiere arrancarte un te amo.

Cuando escuches mi voz besar a tu alma,
no pienses que quiere quitarte una parte.
Piensa que quiere arrebatártela entera.

Cuando sientas mi beso sin voz,
en silencio besarte...
No pienses que quiere quitarte la pena.
Piensa que quiere darte... mi vida entera.

21 oct. 2012

La magia de unos besos...



Los besos son pura magia,
cálidez en su expresión,
como elixir que se aposenta,
dentro de nuestro corazón.


Contacto de labios,
que se buscan,
con ardorosa pasión,
en la noche en la mañana,
para goce de los dos.

Mis labios besan,
los tuyos besan,
y como acordes de harpa,
en oleaje se encuentran.

Nuestras bocas se abren,
para disfrute de tan bello instante.
No besamos mezclándose las mieles,
siendo más que un beso un deleite.

Es la plenitud del ansiado anhelo.
Y es que son tus besos,
el cielo que yo deseo.






progesstrain

19 oct. 2012

Enamorada ando de la vida...



Enamorada ando de la vida,
yendo por mil caminos
parándome en cada rincón oliendo la huida
como margarita en flor en pergaminos.

Voy soñando refugio de la consabida
ilusión al olor de los cominos,
que me depara la senda gélida
haciéndose a cada paso grácil y ligera.

Mi corazón se detiene en su faena,
con néctares de mi flor predilecta,
y entono canciones volviendo la alegría.

Y el luto de la noche denegrida
va abriéndose paso ante la vida,
luciendo un arco iris para dicha mía.





kennyGuille