5 mar. 2009

Lamento...

Lamento...

Escucha las olas del mar

Escucha el susurro del viento

Escucha a este corazón

Que por ti pena en silencio

Súsurrame al oído

Sones de ternura y terciopelo

Acaricia este cuerpo mío

Cargado de intenso ardor

Porque está sólo pidiendo

Un poco de tu calor

Escucha a la mar

Escucha al viento

Y en su voz

Podrás oír un lamento

Sólo escucha

Podrás oír

A través del mar

Y el viento

Que ese corazón

Está latiendo

Estas letras encierran

Un gran lamento

Es la pena de un sentir

Que llora en silencio

Sentires de un corazón

Que nada te están pidiendo

Vuela, vuela, vuela

En tu silencio

Quizás mañana me toque a mí

Volar en el mismo silencio

Una vez tus ojos

Se posaron en mí

Hoy estoy sin ellos

La soledad instaura

Mi interior de silencios

En los que sólo

El frío se acomoda

Esos ojos ya no se cruzan

Ni por un momento

Hoy estoy ciega sin ellos

Esperando pacientemente

A que ellos se abran

En algún momento

Devolviéndome la visión cristalina

Para que no anhele

Y pueda vivir con ellos.



Newoceanflower2008

6 comentarios:

Manolo Jiménez dijo...

Disculpame pero tu lamento ha sido un rayito de sol en este día gris.

Explendido.

Abrazos
Manolo

Celia dijo...

Unos lamentos sombríos, que seguro volverán a ser luminosos.
Un abrazo

Poseidón dijo...

Hola Maite,
despues de la lluvia sale el sol..

La vida pasa, el tiempo pasa, todo pasa..

Tb pasaran los dias de lamento para que llegue los dias para estar contento.
besos

pande... dijo...

Gracias, Manolo, Celia y Poseidón, en la vida tenemos días buenos y menos buenos, pero claro que sí... siempre terminar por escampar voy a poner unaa entrada más amable, porque aunque a veces tengo días tristes me gusta sobreponerme a ellos.

Ya os iré visitando, estos últimos días estoy un poquito cansada por culpa de mi cambio de sueño, perdonar si tardo en contestar.

Um abrazo para vostros.

Maite

Alejandra Menassa dijo...

Hola Maite: muy bello y la vida es también triste, sino no reconoceríamos la alegría, un abrazo preciosa

Mónica Angelino dijo...

tu triste poema es luz en versos.
Un gran abrazo, amiga.
Mónica