17 sept. 2012

Azul...



Azul...



Allá... puedo divisar un claro horizonte.

Oculto, tras la mar, y azul.



Rocas imperecederas.

Olas salpicando que vienen y van,

al vaivén de la marea.



Un cielo azul bajo una capa de estrellas,

Que siendo tan límpido, me hace, sonreír a mí.



Desconocidos destinos que pretendo imaginar.

Repetición sin fin de vidas paralelas.



Días azules en una vida azul.

Así, es el amor, azul.

La nota de color que necesitas

para seguir viviendo.



Alegría tras el amor,

amor tras la alegría.

Azul sobre azul.

Exquisita agonía.



Profundidad sin fin,

en el inmenso infinito,

y finito en un instante.



Vives porque amas,

amas porque vives,

y el círculo se cierra tras de ti.



Azul claridad sobre azul.

Alegre primavera,

que prosigue al invierno.



Claroscuro que te alumbra.

Alegría ante el amor,

dolor ante el temor,

negro sobre gris,

azul sobre azul.

Amor.



La vida me ha devuelto la esperanza.

Rescatando del olvido sentimientos

que parecían muertos.



Recibo al aire al entrar en mi garganta,

y al viento que atrae a mí las olas,

oigo la mar chocando con las rocas.

Quedándome ensimismada.



Continúo ante las rocas de la vida,

soñando con futuros alcanzables.

Por más garrotazos que recibes

la vida se aferra al horizonte

que se muestra total e inescrutable.




2 comentarios:

JFL dijo...

Y al final, sea del color que sea, todo es amor...

Campanilla dijo...

Mi linda Maite, qué alegría me ha dado encontrarme con este azul amoroso y fragante que nos has dedicado. Escribo poquito, no es este un buen momento. Besos alados.