24 sept. 2012

Musa...




Musa...


Musa que me habéis dejado arrinconada,
venid que sois lo más sagrado,
dejar atrás mi pasado,
y venid como un hada.

Os espero con mi alma almidonada,
en el sendero que es mi hado,
y es mi bien amado;
como rocío en la madrugada.

No he de renunciar a la senda,
que por fin he descubierto;
dentro de mi alma como una centella.

Mi mundo permanece abierto;
a toda beldad que lo pretenda,
y será mi espíritu una estrella.

3 comentarios:

Ángel-Isidro dijo...

Hola Mª Teresa Alejandra, Bellísimo
poema alertando a la distraída musa
laverdad que a veces se duerme y cuesta despertarla, pero yo hablo
por mi mismo, creo que depende de
la ilisión y sobre todo el amor que
nos excita y no podemos negar que
ambas cosas van decayendo.
Un abrazo
Ángel-Isidro.

José Ramón dijo...

Mª Teresa Muy buena reflexión es un placer pasar por su blog.
Saludos desde Abstracción texto y Reflexión

Pedro Luis López Pérez dijo...

Esa Musa que te ha dejado arrinconada y que, después de meditar, te ha ayudado a hacer esta Preciosa Poesía, que es Magistral.
Un abrazo.