25 nov. 2012

La Hiedra...




La hiedra…





Pegadita a ti como la hiedra


en baile de palabras que embelesan


siempre en deleite juegan y besan


nunca como la ruda piedra.





En amores tuve algunos que besaban,


pero hacían daño y no cautivaban.


Un día los dejé sin rencor no siendo hiedra


despegándome de ellos sobre la tierra.





Renazco fundida en dulce escarcha


naciendo a un amor que espera


mientras mi razón y sin razón apunta a ella.





Desconozco que acontecerá en esta brega


en dulce espera que no espera


al ladito de la hiedra.







imanastur

3 comentarios:

Ligia dijo...

Espera dulce no desespera... Abrazos

Carmen dijo...

Pegadita a ti como la hiedra, esa que nunca se separa de la tierra, llueva o truene,siempre ese latido de la fuerte hiedra.Un placer leerte María Teresa, me ha encantado el poema.Un besito de buenas noches.

Olegario dijo...

Como la hiedra, renazco fundida en dulce escarcha, naciendo de mi amor que espera. Pegado a tí como la piedra, No necesita agua. La riego yo con mis caricias y ternuras. Felicidades. Un fuerte abrazo.