21 jul. 2013

Dulce Mar...

Dulce Mar…

Dulce mar de dulzura,


cuando eres calmo,
llegas, a mí, como caricia.
Mar, amor, de amar.

Contigo, voy respirando, lentamente:
tu olor a frescura de salitre,
amalgama de colores y olores,
que vas dejando en mi piel.

Reposada en tu belleza,
sosegada en tu lindeza,
me cobijo en tu aroma,
donde me siento en calma,
como dulce orilla,
donde llega tu ola.

Al poder respirarte,
no necesito soñarte,
porque estás ahí,
a un palmo, ahora, me perteneces.
Siendo en el mismo instante.

No necesito vivirte,
porque mi vida te vive.
No me iré lejos de ti,
quiero morirme en ti.

1 comentario:

Priego dijo...

Hola Mª Teresa, muy bello tu poema, La Mar gran fuente de inspiración.
Un abrazo.