13 mar. 2010

Lejos...



Lejos...

A lo lejos a veces es un consuelo,
otras para pena mía se comporta como tirano.
No quiero llorar en vano,
por ello os diviso en el cielo.

Es lo que, me queda al viento, un velo,
que un día cubrió mi rostro sin engaño,
llorando lágrimas de fuego cada año
siendo tristes éstas en su duelo.

Un día no muy lejano seré coronada,
tendré túnica aterciopelada
me miraré en vos y seré colmada.

Me pierdo en los días de la llegada,
así voy bordando otro pañuelo sin ser derribada,
en la espera de fiel enamorada.

6 comentarios:

Gladys Pacheco Leiva dijo...

Hola amiga que triste poema,
animo la vida es corta no la podemos desperdiciar, así.
Cariños se feliz.

Poetiza dijo...

Triste y bello poema amiga que leo y se estremece mi alma. Besos, cuidate.

Higorca Gomez Carrasco dijo...

Triste poema, pero al mismo tiempo es precioso, se suele decir que cuando la tristeza invade salen las mejores poesías, yo no estoy de acuerdo, pero ... sobre todo cuídate mucho y sigue escribiendo siempre.
Besos

caminante dijo...

Lo importante es sacudir la tristeza Maite, amiga, dejar que las palabras fluyan.
Un beso

verdial dijo...

Aunque dicen que "la distancia es el olvido", está claro que tus palabras demuestran lo contrario.

Hermoso el poema, lleno del ansia y la esperanda espera de la ausencia.

Un abrazo

Paco Alonso dijo...

Excelentes las letras que nos acercas en este día, gracias por compartirlas y que disfrutes de un feliz fin de semana.

Cálido abrazo.