10 ago. 2012

El Sol...



El sol...

Por fin el sol ha aparecido
mi alma aguarda reposada,
y en tu cabello me he quedado prendada,
en esos días de sufrimiento conocido.

Si tu mirada no conociera,
no andaría yo tan terca con mi sentido,
si tu boca no hubiese prendido
en este corazón que no fuera.

Así le pido al cielo señalarte,
y por fin vendrán los hados
en tu mirada que me conmueve.

No quisiera nunca aventajarte,
en el amor que nos es dado,
y va el sol alumbrando en el sendero que nos mueve.




1 comentario:

Ligia dijo...

Muchos y alegres soles. Abrazos