17 ago. 2012

Sin palabras...

Sin Palabras…

Sin palabras lo has dicho
cualquier día es el día,
para cambiar el rumbo,
y permanecer unidos.

El corazón herido
late ahora al albedrío.
En ese peregrinar sediento
cual si fuese un peregrino.

Navegando por un cielo
llevándome hacia el centro,
donde el silencio habita.
Surgiendo cuatro voces
como los cuatro elementos

Silenciosas sí,
al instante renovadas.
Has sido candorosamente recibida.
Por una sinfonía al ritmo de sus acordes,
pudiendo descansar en ella.

Se me ha secado la boca,
y mis labios
atraen sin premura
a los tuyos.
En un fuego de besos:
dulces, acompasados, sedientos.

Bebiendo de la fuente lozana.
¡Tengo miedo!
¡Yo también!
La vida, la vida, es esto.

Eres mi vida,
cuna de mi suerte.
Sufro ansiedad, angustia por quererte,
eres abeja libadora de mis flores,
me das la miel de tus amores.

Aclaraste poco a poco mi destino,
me embriagaste con aroma de rosales,
llegando a mí en entonación suave,
como si de un trovador se tratase,
como luz en nuestro camino,
como agua dulce, depositada en mis labios,
para ser bebida por ambos.


2 comentarios:

Carmen Silza dijo...

Los cuatro elementos, rugen, cuando maltratamos la vida y la naturaleza...Que pases un buen fin de semana , María Teresa, gracias por ser y estar.Un beso.

Pedro Luis López Pérez dijo...

En este "Si Palabras" has plasmado un "con Palabras" lleno de pureza, sentimiento y dulzura que, por su belleza, han transformado mis sensaciones en el mismo titulo...Una Preciosidad.
Un abrazo y besos.